En idioma ucraniano significan «fresa» y «hogaza de paz» y son vocablos imposibles de pronunciar correctamente para los rusoparlantes. Por esa razón, los militares ucranianos las usan en los checkpoints para saber si se les está colando un espía ruso en retaguardia, ya que las confunden y acaban diciendo la primera (fresa) cuando deberían decir la segunda (hogaza). Es algo parecido
Recientemente, Ucrania ha desarrollado un arma innovadora y económica que ha captado la atención internacional debido a su capacidad para atacar bases en el interior de Rusia. Este desarrollo se enmarca en el contexto de la guerra en curso entre Ucrania y Rusia, donde la necesidad de nuevas estrategias y tecnologías es crucial para ambos bandos.
El arma en cuestión es un híbrido de misil-dron conocido como “Palyanitsya”. Este dispositivo ha sido diseñado y fabricado por ingenieros ucranianos y se lanza desde plataformas móviles, lo que le permite alcanzar objetivos en las profundidades del territorio ruso1. El Palyanitsya utiliza un motor turbojet, lo que le confiere una gran velocidad y un alcance considerable a un costo relativamente bajo.
La creación de esta arma responde a varias necesidades estratégicas de Ucrania. En primer lugar, las restricciones impuestas por sus aliados occidentales, como Estados Unidos y Gran Bretaña, limitan el uso de armamento de largo alcance para atacar objetivos en territorio ruso1. El Palyanitsya, al ser desarrollado internamente, no está sujeto a estas restricciones y ofrece a Ucrania una herramienta efectiva para debilitar la capacidad ofensiva de Rusia.
Además, el costo de producción del Palyanitsya es significativamente menor en comparación con otros misiles similares, lo que permite a Ucrania fabricar y desplegar estos dispositivos en grandes cantidades1. Esta ventaja económica es crucial en un conflicto prolongado donde los recursos pueden ser limitados.
El uso de drones y misiles en la guerra de Ucrania ha sido una constante desde el inicio del conflicto, pero el Palyanitsya representa un avance significativo debido a su capacidad para atacar bases aéreas rusas, donde se almacenan bombarderos y cazas2. Estos ataques pueden interrumpir las operaciones militares rusas y reducir la frecuencia de los bombardeos sobre ciudades ucranianas.
En resumen, el desarrollo del Palyanitsya por parte de Ucrania s una respuesta estratégica a las limitaciones impuestas por sus aliados y a la necesidad de una herramienta efectiva y económica para debilitar la capacidad ofensiva de Rusia. Este avance tecnológico podría tener un impacto significativo en el curso del conflicto, proporcionando a Ucrania una ventaja crucial en su lucha por la defensa de su territorio.