El mandatario añadió que la Fiscalía General de México está llevando adelante la investigación y expresó que espera que “no se agrave la situación en Sinaloa”, donde, agregó, “se había mantenido muy estable” y no ha habido informes de confrontación entre grupos armados.
López Obrador dijo, además, al referirse sobre las posibles negociaciones de narcotraficantes con el Gobierno de Estados Unidos, que es una “práctica habitual” para los que son llamados “testigos protegidos”. Y que, en el caso de Joaquín Guzmán López, ya tenían “relaciones para un acuerdo”.
Sigue sin estar claro si Joaquín Guzmán López llegó a un acuerdo con los fiscales federales antes de su arresto. Sin embargo, un funcionario le dijo anteriormente a CNN que había estado en contacto con agentes de Investigación de Seguridad Nacional durante varios meses sobre el plan de entregarse a sí mismo y al Mayo Zambada.
Por otra parte, al referirse al paro que están llevando adelante los empleados judiciales en México, el presidente dijo que ellos están en “su derecho de manifestarse”, pero aseguró que la reforma que se está proponiendo no afectará a los trabajadores y que será para su beneficio. El mandatario enfatizó que está en contra de los corruptos y de los privilegios que, según López Obrador, hay en el Poder Judicial.