Las fuerzas ucranianas han atacado dos puentes clave en la zona rusa de Kursk, una región en la que Ucrania lleva a cabo una incursión desde el seis de agosto que ha sorprendido a Rusia y al resto del mundo. Uno de los puentes ha sido destruido y el otro ha resultado dañado, lo que ha interrumpido el suministro de las fuerzas rusas y podría significar que Kiev busca un punto de apoyo en la región.
La guerra en Ucrania sigue pues, como en los últimos días, en suelo de Rusia. Si durante la noche ambos bandos aseguraban haber repelido los bombardeos mutuos, las informaciones difundidas este domingo apuntan a que Kiev acentúa su ofensiva sobre la región rusa de Kursk.
Los proyectiles ucranianos han alcanzado un depósito de combustible en la región de Rostov, situada igualmente en el sur de Rusia. Las autoridades regionales rusas han atribuido el incendio en ese lugar a la caída de los restos de un dron.
En paralelo, Moscú mantiene su avance en la región de Donetsk, en el este de Ucrania. Este domingo ha anunciado la conquista de Sviridonivka, una aldea cercana a Pokrovsk, que es uno de los bastiones ucranianos en la zona.
Ucrania afirmó el domingo que destruyó un segundo puente estratégico en la región rusa de Kursk, donde sus tropas llevan a cabo una ofensiva desde hace 12 días, mientras el ejército ruso asegura que continúa su avance en dirección al nudo logístico de Pokrovsk.
El 6 de agosto el ejército ucraniano atacó la región fronteriza de Kursk, tomando el control, según Kiev, de 82 localidades y 1.150 kilómetros cuadrados de territorio en una incursión que sorprendió a Moscú y que traslada, por primera vez de manera masiva y prolongada, los enfrentamientos al territorio ruso.
En los últimos días el ejército ucraniano consolidó sus posiciones en esta región rusa, avanzando progresivamente «exactamente como lo planeamos» aseguró el presidente Volodimir Zelenski.
Moscú reiteró el domingo que está «repeliendo» los ataques ucranianos gracias al envío de refuerzos y causando bajas significativas a su adversario.
Zelenski pide a sus socios acelerar suministros porque «no hay vacaciones en la guerra»
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió este domingo a sus socios que aceleren sus suministros dadas las necesidades de su Ejército en la guerra frente a la invasión rusa, un conflicto en el que «no hay vacaciones».
En un mensaje publicado en su canal de Telegram, el jefe de Estado ucraniano dijo que su país necesita «acelerar el suministro» de sus socios. «Lo pedimos de verdad. No hay vacaciones en la guerra. Se necesitan soluciones», planteó Zelenski, que señaló «en particular a Estados Unidos, Reino Unido y Francia».
Zelenski hizo estas declaraciones después de haberse reunido con Oleksandr Sirski, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, con el que habló en particular de la situación en la región rusa de Kursk, donde el Ejército ucraniano desarrolla una incursión desde hace casi dos semanas, y del este de su país, especialmente afectado por las embestidas de los invasores.