En ese marco, el gobernador Carlos Sadir acompañó a la comunidad diocesana de Jujuy que celebró la renovación de fe y bendición del Santísimo Salvador.
Estuvieron presentes, los ministros de Ambiente y Cambio Climático, María Inés Zigarán; y de Hacienda y Finanzas, Federico Cardozo; el intendente de San Salvador, Raúl Jorge; el diputado provincial Mario Fiad, el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Lisandro Aguiar; y funcionarios municipales, entre otros.
Luego que la sagrada imagen recorriera algunas calles de la ciudad, inició la misa en el atrio de la Catedral Basílica donde monseñor Fernández en su homilía expresó: «Al celebrar hoy al santísimo Salvador, patrono de la ciudad nos abrace a todos. Y que la virgen de Río Blanco y Paypaya nos acompañe y bendiga en estos felices 90 años de diócesis de Jujuy”.
En la oportunidad, el gobernador enfatizó: “Le pedimos a nuestro santo patrono por la paz, por nuestro pueblo y que vivamos con amor”.
Finalizada la Eucaristía, se ofreció una serenata en honor del Santísimo Salvador.
La veneración del Santísimo Salvador, tiene como origen la fundación de San Salvador de Velasco en el Valle de Jujuy. Los conquistadores querían ponerle el nombre de la virgen o el santo. Sin embargo, al ser fundada un día lunes de Pascua decidieron honrar a nuestro Salvador.
En 1593 el conquistador Don Francisco de Argañaraz y Murguía, acompañado por su esposa Bernardina Mejia de Miraval, y treinta y cinco personas más llegaron a estas tierras trayendo el mandato de Ramírez de Velasco, fundar una vez más una ciudad en estos valles.
La insistencia de fundar una ciudad en estos valles era porque había una necesidad de contar con una población que hiciera de nexo por la extensa distancia entre las ciudades existentes y el Alto Perú (actual República de Bolivia).