
En medio de la interna libertaria, Victoria Villarruel viajó a Catamarca y su cuenta en X se llenó de fotografías de la provincia. Se encontró con el gobernador Raúl Jalil, participó de la Fiesta Internacional del Poncho, visitó el Santuario de la Virgen del Valle, conversó con habitantes de Aimogasta y fue declarada Huésped de Honor de Fiambalá. En su última publicación escribió que estaba «enamorada de la Argentina» y acompañó el mensaje con un video plagado de sonrisas y abrazos con la gente. Nada de esto llamaría la atención si no fuera porque por estos días la vicepresidenta se encuentra entre todos los fuegos. La distancia con el Ejecutivo a esta altura es innegable y, aunque en su entorno intenten bajar el tono de la confrontación, la dirigente parece estar decidida a diferenciarse cada vez más del presidente, Javier Milei.
Las versiones sobre la pelea entre Villarruel y Milei comenzaron a circular apenas asumió La Libertad Avanza. Desde el Gobierno nacional desconfían de la vice y creen que está trabajando en una construcción política propia. Su supuesto encuentro a solas con Mauricio Macri en enero (siempre desmentido por el entorno de ambos), el evento en el que apareció con un cartel con el logo de una «V», el llamado a sesionar en el Senado por el DNU 70/2023 cuando desde el Ejecutivo pretendían demorar el debate y su ausencia en Tucumán para la firma del Pacto de Mayo son algunos de los episodios que se cuentan en la lista de «problemas». Sin embargo, hasta ahora, en público se mantenían las formas.
El mensaje que Villarruel escribió en X contra Francia parece haber sido la excusa perfecta para blanquear el conflicto. Milei dijo en una entrevista: «No fue un tuit feliz» y subrayó que «no podés generar un quilombo institucional en términos diplomáticos» por un tema vinculado al fútbol. La vice no dijo nada al respecto, pero su paso siguiente fue fijar el tuit en su cuenta.
El tuit fijado de Villarruel se interpretó como un redoblamiento de la apuesta. «Noooo, no. Eso es sobreactuar cuestiones que tienen que ver con la dinámica de las redes», fue la esquiva respuesta del entorno de la vice. Consultados acerca de si estaba en sus planes intentar recomponer el vínculo con el Ejecutivo, contestaron: «No tenemos nada que recomponer porque nosotros no propusimos ninguna ruptura ni estamos enojados. Para nosotros fue solamente la palabra del presidente diciendo que no le había parecido feliz de parte de Victoria. El resto son situaciones que no dependen de nosotros».
«El resto», es probable, tenga que ver con la información que dan a conocer los periodistas que tienen diálogo directo con la Casa Rosada que aseguran que en las más altas esferas del Gobierno sostienen que la relación «está rota» y que no hay marcha atrás. Desde Presidencia, ante la consulta de PERFIL, la respuesta fue que no harían declaraciones al respecto: «Miramos para adelante. Todo ok», fue el mensaje. Manuel Adorni, durante la última conferencia de prensa, minimizó el enfrentamiento, pero reconoció que Milei y Villarruel llevan «días sin hablar».