
El 4 de junio pasado, durante una de las sesiones donde se debatieron proyectos de la oposición en materia educativa y previsional, el diputado nacional Manuel Quintar, representante jujeño de La Libertad Avanza, pidió exponer una cuestión de privilegio para señalar jueces y hasta a la misma Corte Suprema de Justicia de la provincia, en lo que se entendió como un mensaje extorsivo. La razón sería que en estos días comienza el juicio que tiene en el banquillo de los acusados a un hermano menor del legislador nacional, procesado por abuso sexual con acceso carnal de una menor de quince años.
Según el diario digital Data Clave, en febrero de 2019 el hermano del legislador estaba por empezar quinto año del colegio secundario, y fue a la fiesta de cumpleaños de un amigo. La fiesta -que convocó a 250 adolescentes de su grupo de amistades- era en una casa fastuosa, con personal de seguridad y DJ. En los livings dispersos por el parque y el quincho de la propiedad los jóvenes bebían, bailaban y charlaban. En un momento, el hermano del cumpleañero y también dueño de casa, de 16 años, invitó a su dormitorio a una chica de 15, que -según consta en la causa a la que accedió Data Clave- le dijo que «no haría nada porque estaba indispuesta», en alusión a la negativa a tener relaciones sexuales. Con la promesa del muchacho de no hacerlo fueron al dormitorio, que no tenía la luz encendida. Al entrar y siempre a oscuras, la chica se dio cuenta de que dentro había otra persona: era el hermano de Manuel Quintar, según sus dichos.
La violaron entre los dos hasta que ella pudo zafarse, correr hacia la puerta, encender la luz y salir. Al hacerlo, reconoció al hermano del legislador nacional como a uno de sus violadores. La menor hizo la denuncia acompañada por sus padres y la Justicia siguió todos los pasos procesales. Se hicieron peritajes a la víctima, físicos y psicológicos. Los denunciados pasaron todos los pasos del proceso, sin cuestionamientos. Todo quedó registrado en el proceso judicial.
Los dos jóvenes, también menores, estuvieron detenidos y luego de las pericias, fueron dejados en libertad vigilada, situación en la que continúan hasta el día de hoy. El denunciado y su amigo pudieron estudiar y estar en sus casas. Los dos comparten la pasión por el motocross, al igual que el hermano mayor, el diputado Manuel Quintar quien, además, tomó la representación legal de los acusados. Esto fue en 2019. Cinco años después, están a días de llegar al juicio.
De allí se desprende que -desde el Poder Judicial jujeño-, se entienda con lógica que el accionar del ahora diputado nacional Quintar, es un apriete a esa misma justicia provincial cuyos magistrados deben juzgar a su hermano.