La Alcaldía de Potosí tiene mayor inestabilidad política en el país

La falta de visión de desarrollo y equipos técnicos lleva a la institución a caminar por inercia.

De las alcaldías de Bolivia, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí es la que presenta una mayor inestabilidad política debido a los frecuentes cambios de su autoridad principal durante los últimos años.

Durante 14 años se tuvo nueve alcaldes de diferentes fuerzas políticas que no lograron superar la crisis institucional que cada día se profundiza.

La Alcaldía de Potosí supera en su crisis institucional incluso a Quillacollo que en su momento enfrentó el cambio de varias autoridades ediles.

El analista Armando Iporre Reynolds hace referencia a una crisis profunda ya que desde la gestión 2010 hasta este 2024, hemos tenido nueve alcaldes que a su turno solamente se dedicaron a administrar la crisis.

Apuntó que esta crisis no es responsabilidad de unos nomás, sino de todos, porque, a su turno, la gente de Alianza Social (AS), Movimiento Al Socialismo (MAS), Unidad Nacional (UN), Movimiento Cívico Popular (MCP) estuvo al mando de la Alcaldía pero también hubo cogobiernos entre ellos.

“Nuestro municipio ha estado gobernado por caudillos que estaban en “x” o “z” partidos, pero su naturaleza ha sido la misma, en estas circunstancias el modelo implementado por Joaquino hizo que la institución se maneje por inercia.

Apunta que no había una visión de futuro, no se sabía hacia dónde se quería llegar, pero, al existir condiciones económicas favorables, se pudo concretar algunas obras lo cual tuvo su incidencia favorable para la gente, pero la problemática del gobierno municipal no se solucionó.

“El Gobierno Autónomo Municipal de Potosí se encuentra en terapia intensiva”: así resume Iporre Reynolds la crisis institucional que enfrenta la Alcaldía.

El entrevistado destaca que la crisis municipal no es reciente sino que viene desde hace varios años atrás, con un punto de inflexión en 2012, cuando René Joaquino es alejado del cargo para responder un proceso judicial por la compra de autos usados.

“Esta crisis no es reciente, sino que fue creciendo como una bola de nieve y ahora, como es tan grande, es muy dificultoso poderla parar y plantear una solución”, destacó Iporre.

Dice que hay problemas estratégicos grandes que se tienen, problemas históricos que se mantienen como la deficiencia de planificación y el incremento desmesurado del personal comenzó ya en anteriores gestiones.

“Los demás alcaldes que fueron pasando continuaron con ese modelo caudillista sin ningún proceso de planificación, sin ninguna visión de desarrollo y ahora recae en el gobierno de estos años del MCP y se está continuando con las mismas taras, con los mismos desaciertos de los anteriores gobiernos.

 

Al final se ha observado que no importaba que como alcalde estuviera Joaquino, Gareca, Gutiérrez, pues la forma de gobernar era la misma y lo mismo sucedió cuando llegó Cervantes, cuando llegó López, porque la forma de gobernar era la misma, no cambió la forma de gobernar, sin ninguna visión.

 

 

La Alcaldía estaría prácticamente loteada a diferentes organizaciones como la de los gremiales, que se apropiaron de espacios municipales e imponen sus condiciones.

 

Los mercados ya no son nuestros, las calles tampoco; las organizaciones sociales se apropiaron de nuestra ciudad, el incremento de personal es increíblemente grande: de 1.500 trabajadores hemos pasado a 3.000”, apuntó