La reforma laboral de la UCR: menos multas, restricción a las huelgas docentes y seis meses de prueba

Es el proyecto que presentaron en Diputados. Se eliminan contribuciones sindicales obligatorias y hay un fondo de cese laboral. Negociación en el dialoguismo

Se complica la reforma laboral de Javier Milei: la oposición pide cambios y hay final abierto en el Senado

El radicalismo presentó en la Casa Rosada el proyecto de reforma laboral para incorporar en la ley ómnibus, que debatirá la Cámara de Diputados desde la semana próxima. Como anticipó Letra P, si bien el texto suaviza la base del DNU 70/23, que no pasaba el filtro de la oposición dialoguista, limita las huelgas docentes, que también figura en el decreto.

El proyecto fue explicado por las autoridades legislativas de la UCR, Rodrigo De Loredo (Diputados) y Eduardo Vischi (Senado). Por el Gobierno estuvieron el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y su segundo, José Rolandi.

La reforma de la UCR sostiene las multas por trabajo no registrado, aunque las reduce, un tema en el que hay consenso con Hacemos Coalición Federal.

En el radicalismo hablan de una caída drástica del costo de despidos: calculan que un empleado que trabajó un año podría pasar a recibir tres sueldos mientras que con la ley actual percibe diez. En el articulado quedan vigentes las multas que puede cobrar la AFIP, que podrían tener un destino específico. El DNU de Milei elimina por completo las sanciones, lo que en la oposición dialoguista considera un exceso.

 

Los planes de la UCR

El proyecto radical incluye una reducción de las cargas patronales, un reclamo frecuente de las pequeñas y medianas empresas. En este caso, propone deducir las contribuciones patronales hasta el equivalente a cinco salarios mínimos. De esta manera, las pymes con pocos empleados serían las más favorecidas.

El objetivo de la reforma, explican en la UCR, es que las grandes empresas también sean beneficiadas, pero con un tope. Las cargas son como un impuesto progresivo: se cobra el mismo porcentaje, sin importar el tamaño de la empresa. La Casa Rosada no está del todo convencida y teme que el impacto fiscal profundice el déficit.

En la UCR quieren restricciones a las huelgas docentes, un cambio que también está en el DNU objetado por la Justicia. Se trata de considerar la educación como servicio esencial y de ese modo obligar a mantener las escuelas abiertas en caso de huelgas.

Según el proyecto, si hay un día de paro, los docentes deberán tener el 30% de la nómina en las aulas; si es de 48 horas, el 50%; y si es de 72, el 75%.

Otro capítulo de la reforma radical garantiza un choque con la CGT: la eliminación de las contribuciones obligatorias que incorporan los sindicatos en los salarios, que en muchos casos son parte de convenios colectivos. Según supo Letra P, Posse no se mostró muy a gusto.

 

Indemnización, afuera

En la UCR incorporan la posibilidad de reemplazar la indemnización por un fondo de cese laboral, como funciona en la UOCRA, pero da otras alternativas.

“El problema es que en la construcción hay mucha rotación laboral, pero en el resto de las actividades no funciona este sistema”, explican en el radicalismo.

Por eso proponen un fondo de cese laboral a cargo del empleador (con un aporte de hasta 8% de la remuneración) o un sistema de seguros, para garantizar que el personal despedido sea resarcido. El proyecto, además, incrementa la indemnización un 100% por despido motivado de acto discriminatorio.

En cuanto al período de prueba, la UCR de Diputados copió el proyecto de sus correligionarios del Senado, que consiste en subirlo de tres a seis meses. En su DNU, Milei pide llevarlo a ocho. Otras medidas son la implementación de un sistema simplificado y electrónico sobre registro laboral.