Simulando el traslado de un paciente grave llevaban 134 kilos de cocaína en una ambulancia

El chofer, la “enferma” y el enfermero quedaron detenidos.

Simulando el traslado de un paciente grave llevaban 134 kilos de cocaína en una ambulancia

Narcotráfico Salta Santiago del Estero ambulancia Cocaína

En un gran operativo, efectivos dependientes del Escuadrón 59 Santiago del Estero de Gendarmería Nacional desmantelaron un intento de contrabando de drogas que involucraba a una ambulancia en la provincia de Santiago del Estero.

La sorprendente incautación de 134 kilogramos de cocaína se llevó a cabo en la Ruta Nacional N° 16, cuando el vehículo intentaba trasladarse desde Salta hacia la Ciudad de Buenos Aires bajo la apariencia de una emergencia médica.

Lo que inicialmente parecía ser un traslado de una paciente en estado crítico pronto se reveló como una fachada para encubrir el tráfico de estupefacientes. Los agentes de seguridad notaron irregularidades cuando observaron que el suero de la supuesta paciente no estaba conectado, lo que levantó sospechas sobre la autenticidad de la emergencia.

El conductor  de la ambulancia manifestó que estaban concretando el viaje de emergencia con el traslado de una paciente con problemas de salud de “alta complejidad”, por lo que necesitaba que el control fuera lo más rápido posible. En efecto, los uniformados comprobaron que en la ambulancia una mujer estaba acostada en la camilla y era asistida por un enfermero. Sin embargo, al concretar la inspección ocular advirtieron que la paciente no tenía inyectado el suero que colgaba sobre su cabeza, cuya manguera estaba tapada con una frazada para similar que estaba conectado al brazo de la mujer, quien no estaba enferma. Todo era una farsa, una simulación, una puesta en escena.

A ello se sumaron contradicciones e incongruencias de las respuestas ante las incisivas preguntas de los gendarmes.

Los uniformados hicieron descender a la mujer y al enfermero y observaron que algunos tornillos de la ambulancia, ubicados debajo de la camilla, estaban removidos. Ante esta situación, entró en acción el perro detector de narcóticos “Terra”, que le “indicó” a su guía la presencia de estupefacientes.

Con la ayuda de destornilladores comprobaron la existencia de un doble fondo debajo de la camilla, donde había paquetes rectangulares amarillos, denominados “ladrillos”. Durante la requisa encontraron otros más en los bolsos de los sospechosos y en un mueble donde se guardan insumos sanitarios. En total, descubrieron 129 “ladrillos”, que al ser sometidos a la prueba química se determinó que contenían 134,229 kilos de cocaína.