Jalil afirmó que el Gobierno Nacional tiene una «gran oportunidad para mejorar la economía» El primer mandatario provincial brindó una entrevista en la que aseguró que el peronismo debe avanzar en una renovación dirigencial y de políticas de Estado.

Periodista: Pasaron 100 días del inicio de la gestión de Javier Milei. ¿Qué claros y oscuros ve en este tiempo de gobierno?

Jalil: El país viene de un proceso muy complejo de lo que significa la macroeconomía: el déficit fiscal, la emisión monetaria y el desempleo. Se han cumplido algunos objetivos, pero hubiese sido mejor que se cumplan con más acuerdo político. Por otro lado, la sociedad está esperando el diálogo de la clase política. No se cuál es el motivo, pero es un objetivo que no se cumplió en los 100 días. Siempre cuando hay conflicto todos tenemos parte de razón. Es una materia pendiente construir una Argentina con diálogo. Los países que salieron de estas crisis económicas, salieron con un acuerdo político entre empresarios, sindicatos y gobierno, entre los que gobiernan y los que están en oposición.

 

P: El Presidente no habló con los sindicatos ni con los movimientos sociales. Con los gobernadores habló muy poco. ¿No es difícil pensar en un consenso amplio, al nivel que usted lo plantea, en este contexto?

Jalil: Fui diputado provincial, intendente durante ocho años y dos veces gobernador. No se enseña a ser diputado, intendente o gobernador. Es una materia pendiente de la Argentina. Otros países tienen universidades especializadas para aquellos que quieren estar en la función pública. Todo es un camino y un aprendizaje. Soy optimista en que vamos a encontrar puntos de acuerdo en el pacto del 25 de mayo. No nos podemos poner de acuerdo en todo, pero sí en muchos puntos que son fundamentales para que la Argentina estabilice la macroeconomía, que es lo que la gente está pidiendo hoy.

 

P: ¿En dónde cree que está el error por el cual no se generan esos acuerdos políticos?

J: Uno hace política y tiene que acordar. Cuando uno piensa en acordar, no significa que debe tener razón en todo. Hay que escuchar a la gente. Lo que hago en mi caso, en este momento tan delicado de la economía argentina, es salir a todos los departamentos con todos los ministros. La virtualidad no puede suplir el contacto directo. Hay que ir a escuchar casa por casa. Este también es un momento complicado a nivel internacional.

 

P: ¿En qué sentido?

J: Estamos en la Tercera Guerra Mundial. China tiene sus problemas económicos. Hay una geopolítica que se ha acelerado después de la pandemia. En Argentina tenemos un presidente que ingresó a los BRICS y otro que se fue. No estamos en condiciones de dejar de trabajar o comercializar con ningún país. En la provincia tenemos inversiones de capitales americanos, australianos, europeos, chinos, hindúes y argentinos. Los países que son potencia mundial no dejan de tener relaciones con todos los países.

 

P: Vuelvo a los claros y oscuros. ¿Qué le destaca a la gestión de Milei en estos 100 días?

J: En la macroeconomía, con sus dificultades, están llevando a cabo una regulación de lo que significa la licuación de activos. Están llevando adelante un plan bastante exigente y la gente lo está apoyando. La gente quiere que bajemos la inflación y acompaña las medidas que tomó. Cómo tener menos emisión. Es una gran virtud que no hay que desaprovechar. El gobierno de Macri tuvo una gran oportunidad internacional, el mundo lo quería ayudar. Algunos gobernadores acompañaron en muchas leyes. Hubo un período de aprendizaje del manejo de las cuentas públicas. También les dio a algunas provincias más recursos de lo que debía y no manejó bien el déficit fiscal. No hay que desaprovechar este momento histórico que tiene la Argentina. Cuando le preguntas a un ciudadano común si está dispuesto a sacrificarse para bajar la inflación, que es el impuesto a la pobreza, la gente te dice que sí. Si a ese trabajo que se está realizando se le aporta diálogo y acuerdo político, las posibilidades de éxito del plan económico son mayores.

 

P: ¿Cuál es el margen de acción que ve para que la gente tolere este ajuste severo y el aumento de precios?

J: Hay algunas circunstancias que van a ser buenas. La cosecha no va a ser lo que se dice, pero va a ser mejor que la del año pasado. La minería sigue creciendo. El gas y el petróleo también. El mundo necesita de los recursos naturales que tiene la Argentina y que le pertenecen a las provincias. También necesita de la seguridad alimentaria que este país le puede dar. Las oportunidades están. Así como el mundo quiso ayudar al gobierno de Macri, Alberto tuvo problemas como el Covid-19, la sequía y la circunstancias políticas internas, que fueron complejas, hoy el gobierno de Milei tiene una gran oportunidad porque la gente común está dispuesta a seguir sacrificando lo que significa la caída del salario real en pos de mejorar la macroeconomía.

 

P: ¿Cuál es la factura que le pasó la gente al peronismo, por la que no lo apoyó en las elecciones presidenciales del año pasado? ¿Hubo incapacidad para resolver el aumento de la inflación y eso impactó de lleno en el humor social?

J: Soy una persona que hago del diálogo un culto. El diálogo y la tolerancia es lo que uno debe tener para ejercer la política. A nosotros nos faltó tolerancia entre los actores principales. Cuando la discusión pasa a ser pública, pasa a ser un problema de todos. Cuando la discusión es privada, vemos la forma de solucionarla. Lo que más le molestó a la gente fue la intolerancia que tuvieron los dirigentes de nuestro espacio político. Ahora pasa también en el espacio de Milei.

 

P: La famosa interna del peronismo, que fue destructiva para el gobierno anterior

J: La interna, que es normal, porque cada uno tiene sus pretensiones políticas, se tiene que dar cuando se llama a la elección.

 

P: ¿La interna pesó en la decisión de la gente?

J: Es lo que más pesó. La inflación tiene dos componentes. Un componente cultural, que es una batalla que sería más fácil de llevar adelante si hay más apoyo político, y un componente económico importante, donde entran en juego los precios relativos y la emisión monetaria. En el tema político la gente mira cuando hay conflicto. Es como una familia muy grande. Los hijos, los primos, los tíos, todos miran cuando se inicia el conflicto. Y eso genera inestabilidad. Yo aprendí a ser intendente y gobernador. Sigo hablando con ex gobernadores. Uno siempre saca de la experiencia que han tenido, la prudencia para gobernar.

 

P: Vuelvo a los claros y oscuros. ¿Qué le destaca a la gestión de Milei en estos 100 días?

J: En la macroeconomía, con sus dificultades, están llevando a cabo una regulación de lo que significa la licuación de activos. Están llevando adelante un plan bastante exigente y la gente lo está apoyando. La gente quiere que bajemos la inflación y acompaña las medidas que tomó. Cómo tener menos emisión. Es una gran virtud que no hay que desaprovechar. El gobierno de Macri tuvo una gran oportunidad internacional, el mundo lo quería ayudar. Algunos gobernadores acompañaron en muchas leyes. Hubo un período de aprendizaje del manejo de las cuentas públicas. También les dio a algunas provincias más recursos de lo que debía y no manejó bien el déficit fiscal. No hay que desaprovechar este momento histórico que tiene la Argentina. Cuando le preguntas a un ciudadano común si está dispuesto a sacrificarse para bajar la inflación, que es el impuesto a la pobreza, la gente te dice que sí. Si a ese trabajo que se está realizando se le aporta diálogo y acuerdo político, las posibilidades de éxito del plan económico son mayores.

 

P: ¿Cuál es el margen de acción que ve para que la gente tolere este ajuste severo y el aumento de precios?

J: Hay algunas circunstancias que van a ser buenas. La cosecha no va a ser lo que se dice, pero va a ser mejor que la del año pasado. La minería sigue creciendo. El gas y el petróleo también. El mundo necesita de los recursos naturales que tiene la Argentina y que le pertenecen a las provincias. También necesita de la seguridad alimentaria que este país le puede dar. Las oportunidades están. Así como el mundo quiso ayudar al gobierno de Macri, Alberto tuvo problemas como el Covid-19, la sequía y la circunstancias políticas internas, que fueron complejas, hoy el gobierno de Milei tiene una gran oportunidad porque la gente común está dispuesta a seguir sacrificando lo que significa la caída del salario real en pos de mejorar la macroeconomía.

 

P: ¿Cuál es la factura que le pasó la gente al peronismo, por la que no lo apoyó en las elecciones presidenciales del año pasado? ¿Hubo incapacidad para resolver el aumento de la inflación y eso impactó de lleno en el humor social?

J: Soy una persona que hago del diálogo un culto. El diálogo y la tolerancia es lo que uno debe tener para ejercer la política. A nosotros nos faltó tolerancia entre los actores principales. Cuando la discusión pasa a ser pública, pasa a ser un problema de todos. Cuando la discusión es privada, vemos la forma de solucionarla. Lo que más le molestó a la gente fue la intolerancia que tuvieron los dirigentes de nuestro espacio político. Ahora pasa también en el espacio de Milei.

 

P: La famosa interna del peronismo, que fue destructiva para el gobierno anterior

J: La interna, que es normal, porque cada uno tiene sus pretensiones políticas, se tiene que dar cuando se llama a la elección.

 

P: ¿La interna pesó en la decisión de la gente?

J: Es lo que más pesó. La inflación tiene dos componentes. Un componente cultural, que es una batalla que sería más fácil de llevar adelante si hay más apoyo político, y un componente económico importante, donde entran en juego los precios relativos y la emisión monetaria. En el tema político la gente mira cuando hay conflicto. Es como una familia muy grande. Los hijos, los primos, los tíos, todos miran cuando se inicia el conflicto. Y eso genera inestabilidad. Yo aprendí a ser intendente y gobernador. Sigo hablando con ex gobernadores. Uno siempre saca de la experiencia que han tenido, la prudencia para gobernar.