Al menos trece extranjeros pasan sus días en la sala de embarque del aeropuerto Jorge Chávez debido a reveses migratorios, según un reportaje difundido este domingo por Cuarto Poder, que hizo público el caso de la ciudadana venezolana Duiliana Sánchez, quien permanece en el aeródromo desde hace 38 días por no tener visa.
Tres de ellos son naturales de Nepal, uno de los 50 países menos desarrollados del mundo, donde el 44% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, según Oxfam. Samar Nath aterrizó en Lima el 19 de febrero de este año, tres días antes que Karan Shahi y Bahaur Shahi, quienes viven en los asientos aledaños a la puerta número 33 del área internacional.
Ninguno de los mencionados se puede relacionar con facilidad debido al idioma. Junto con ellos se encuentra Adama Ouedraogo, quien perdió sus documentos y se mantiene con la misma ropa que llegó, hace más de dos meses, proveniente de Burkina Fasso, una nación de Africa Occidental que fue colonia francesa, y cuya historia está marcada por golpes militares y sequía.
“He perdido mis papeles, mi pasaporte. Y necesito que alguien venga aquí. Espero que un amigo encuentre una solución para mí. […] Necesito un abogado, un abogado que resuelva el problema. Voy a quedarme aquí en Perú. Necesito estar en Perú. Sí, tengo familia. Con mi familia intento comunicarme siempre”, dijo al dominical en un diálogo en francés.
Cuarto Poder conoció que otros 11 extranjeros viven la misma problemática, pese a que el director de Registro y Control Migratorio, Fernando Núñez, desconocía la información. “No hay más casos que el de la señorita [venezolana]. Puede darse el caso de personas inadmitidas que, según la frecuencia del vuelo, pueden pasar más de algunas horas hasta que los retornen a su país de origen”, declaró.
“El caso de los nepaleses [lo] hemos sabido, pero no administramos la zona internacional. Ha habido casos en el pasado [pero ahora] no tenemos conocimiento”, siguió. De acuerdo con Migraciones, Duiliana Sánchez no puede ingresar al país como turista porque no cuenta con visa y su permiso de permanencia no está vigente.
La joven llegó al Perú en 2019, junto con sus padres, procedentes de Maracaibo, y durante su estancia en el país, trabajó para diferentes marcas con su documentación en regla. En setiembre de 2023, solicitó a Migraciones un permiso para salir de territorio nacional durante un mes. Un viaje a Italia cambiaría su rutina de forma radical.
En ese país europeo fueron robados sus documentos, incluido su pasaporte y permiso de trabajo, por lo cual solicitó a la embajada peruana local un salvoconducto, que fue otorgado. Su abogado, Gabriel González, explicó que en la sede peruana le comunicaron que debía acudir a la embajada de Venezuela para retornar a su país natal y obtener un nuevo pasaporte.