Rubén Castro, gerente general de EPI, manifestó que “es importante dar a conocer y poner en valor el potencial de nuestro puerto como una alternativa real para propiciar negocios y facilitar el comercio de la macrozona sudamericana. Argentina, y en especial La Rioja, está en la búsqueda de nuevas opciones para llegar a sus mercados y claramente el norte de Chile, y especialmente Iquique, es una opción plausible”.
Actualmente, complejidades como las limitaciones de uso del canal de Panamá para carga a granel, sumado a los altos costos de transporte y de tiempo que implica utilizar las vías marítimas del Atlántico, hacen que zonas como La Rioja, que requiere sistematizar el envío de productos minerales y agroindustriales, visualice vías alternativas para operar.
Gustavo Molina, empresario argentino que integró la comitiva y quien además fue usuario de zona franca, precisó que “el puerto de Iquique invita a poder unir los corredores. En nuestro caso, queremos acercarnos e integrarnos para impulsar un trabajo conjunto para movilizar nuestros commodities junto a países vecinos como Uruguay y Paraguay”.