
Pocos la cruzan, pero muchos generan un grave impacto ambiental. Los planes de Defensa.
Preocupados por los centenares de barcos de bandera extranjera que se posicionan justo fuera de la milla 200 del mar Argentino y ante la disconformidad por la estrategia de patrullaje implementada hasta el momento, el Gobierno nacional planifica intensificar y modificar los controles para evitar una depredación pesquera dentro de la zona económica exclusiva de nuestro país.
“Si queremos ser efectivos y eficientes en la milla 200, tenemos que cambiar la forma de patrullaje, para que ningún buque de bandera extranjera cruce ese límite”, anunció el ministro de Defensa, Luis Petri, bajo un sol abrasador y la atenta mirada de los miembros de las Fuerzas Armadas (FFAA) que lo acompañaron a la Base Naval Mar del Plata para el lanzamiento de un nuevo operativo de vigilancia y control.
Con palabras de agradecimiento a la Marina y con un tono crítico de la última administración nacional, Petri daba así la orden de que el buque oceánico ARA “Contraalmirante Cordero” iniciara su travesía de patrullaje hacia el límite de la zona económica exclusiva, donde, al día de hoy, y según informó el propio ministro a TN, hay 344 buques pesqueros de bandera internacional apostados. Pueden llegar a ser más de 500. Buscan calamar, merluza y merluza negra, pero lo hacen con metodologías muy dañinas para el medioambiente.
Tras la polémica que se generó por la reforma pesquera incluida en la Ley Ómnibus que el oficialismo envió al Congreso -modificaciones que quedaron en suspenso después de negociar con los gobernadores que se oponían a estos cambios-, la visita de Petri también fue leída como un gesto de respaldo a las FFAA y de compromiso por el patrullaje del mar Argentino, ya que es la primera vez que un ministro de Defensa participa del inicio de un operativo como éste.
Detalles y riesgos de la patrulla argentina en la milla 200
“Están defendiendo los intereses de la patria”, arengó Luis Petri con énfasis minutos antes de que el buque ARA Cordero zarpara con 52 tripulantes a bordo para cumplir una misión que, en principio, se extenderá entre dos y tres semanas. Este barco el último de los cuatro de patrulla oceánica que adquirió la Armada Argentina y permite tener una tecnología y practicidad mayor para este tipo de misiones.
Desde el puerto de Mar del Plata, donde se amarran los buques de patrulla, el ARA Cordero se dirige directo hacia la milla 200, para empezar a navegarla hacia el sur a la altura de Ushuaia y luego volver a “peinarla” hacia el norte. Ese recorrido lo realiza en repetidas oportunidades. Al barco de la Armada lo apoya otro de Prefectura, como así también controles satelitales y aviones.
Leé también: Ley Ómnibus: tras reunirse con los gobernadores, el Gobierno modificará los artículos sobre la pesca
“El principal objetivo es el de disuadir, los barcos extranjeros saben que vamos a estar patrullando y evitan ingresar a nuestra zona económica”, resaltó el titular de la cartera castrense para luego agregar, sin muchas vueltas: “Si este tipo de control no se hiciera, y no se le diera el apoyo que se le da, gran parte de los barcos que están en la milla 201 empezarían a depredar nuestro lecho marino”.
Son pocas las ocasiones en las que los buques de las FFAA argentinas tienen que secuestrar o enfrentarse a los barcos poteros. Llegado el caso, la Armada cuenta con una dotación adiestrada, entre los que se incluyen miembros de fuerzas especiales y buzos tácticos. Primero se hace un contacto por radio, luego una “visita” en una lancha de menor envergadura y, en caso de identificar algún tipo de ilegalidad, se puede proceder a la detención del barco.