Miguel Del Sel comenzó sus estudios terciarios en el Instituto Santafesino de Educación Física, lugar donde conoció a Darío Volpato, el Chino, con quien de inmediato se armó una amistad. Corría el año 1981 cuando este dúo de profesores también comienza a incursionar en la actuación, bajo el nombre de Los Comiserios, siendo Del Sel el cómico y Volpato el serio.
Pasaron más de 40 años, corrió mucha agua bajo el puente y ahora Miguel y el Chino vuelven a compartir escenario. Pero antes de hablar del presente, Sobre esas primeras épocas, en charla exclusiva con Teleshow, Del Sel recordaría: “Comenzamos a girar por las peñas de Santa Fe, y en un momento en una de esas peñas lo conocemos a Dady (Brieva) y ahí nace Midachi”, cuenta del Sel a Teleshow. Bastó una juntada en la casa de Dady para empezar a construir la leyenda.
Los espectáculos como trío comenzaron en 1983, en eventos, fiestas particulares, cenas a beneficio. Luego llegaría el despegue para transformarse en el espectáculo récord de la comedia en el país. Más de 50 shows en el porteño Gran Rex, giras por toda la Argentina y los lugares del mundo que no imaginaron ni siquiera en las noches más largas de aquellas peñas ochentosas, hasta que un día llegó el final.
Este 2023 se cumplieron los 40 años del comienzo de Midachi, pero las cosas entre ellos no estaban para embarcarse en ningún festejo aniversario. En cambio, proponen una vuelta total a los comienzos, el regreso al formato dúo en esta temporada de Carlos Paz, donde se los puede ver bajo el nombre de Miguel y Chino en Banda, sobre el escenario del Teatro Holiday.
“Esto empezó a tomar forma después de una reunión que tuvimos con el Chino y con Dady. Íbamos a festejar los 40 años de Midachi y creo que fue acertado lo de Dady de que no la veía. Y yo también coincidía con él, porque volver con Midachi significaba un laburo a mediano y largo plazo por lo que conlleva la producción y armar todo un espectáculo complicado, y se vendrían más giras y más giras”, explicó Miguel.
En vez de quedarse estancados, comenzó a pensar en un nuevo espectáculo: “La llamé a Idania Dowman a Panamá -la denominada Dama del Jazz-, y la invité a hacer temporada con nosotros, y me dio el ok. Le comenté al Chino la idea que yo tenía y se enganchó”, reconstruye el actor.
Con el germen del espectáculo encaminado, había que seguir sumando estrellas y llegó Richard Laffite, un maestro del ilusionismo y discípulo de René Lavand. “Lo conocimos en los Estados Unidos cuando fuimos a una entrevista con Dante Guebel, tuvimos que pasar por Miami y allí invitamos a sumarse a la temporada”.
Con dos talentos convocados en las rutas americanos, el resto del elenco se formó con viejos conocidos, como el humorista e imitador Mauricio Jortak y el bailarín Maxi Chavarría: “Ya conocíamos a Mauricio, y Maxi trabajó conmigo en una obra que hice hace 20 años con Emilio Disi. Y así fue tomando forma el espectáculo, para el que después planteamos que haya una banda en vivo y pudimos concretar esto de seis músicos en escena que le da un toque distinto al espectáculo”.