El sector del turismo en Uruguay fue uno de los más afectados tras la pandemia de Covid-19. Varios servicios se vieron golpeados (hotelería, gastronomía, crucerismo, viajes aéreos, entre otros) afectando al rubro en sí y a los empleados que trabajan dentro del mismo. Durante los últimos dos años la actividad ha tomado impulso nuevamente pero, ¿cómo se desarrolló durante el 2023?
El monitor de actividad turística del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), con base en datos del Ministerio de Turismo, Dirección Nacional de Migración, Aeropuertos Uruguay, Banco Central, entre otros, constató que en los primeros nueve meses del año ingresaron US$1138 millones por turismo y salieron US$1512 millones por gasto de uruguayos en el exterior.
Esto implica que 2023 es el primer año con saldo neto turístico negativo, con gastos de uruguayos en el exterior en niveles máximos.
Durante el 2023 arribaron 2.701.000 extranjeros. Entre las nacionalidades más destacadas se observa que llegaron al Uruguay 1.527.000 argentinos (56,5%), 516.000 brasilerñs (19,1%) y 80.500 estadounidenses (3%).
En esa línea, ingresaron menos personas que en 2017 (-18%), pero se dio un ingreso 9,4% mayor que en 2019. A su vez, Ceres destacó que la caída de turistas argentinos (ante la marcada diferencia de precios por la brecha cambiaria) se vio compensada gracias al aumento de turistas brasileños y de otros orígenes (Chile, Paraguay, entre otros).
En relación a los gastos realizados por los extranjeros (Ceres lo marcó en términos reales, es decir, en pesos constantes, dado que los costos son en pesos y se ajustan por inflación), durante 2023 el gasto en dólares fue 7,4% menor que en 2019 y 33% inferior a 2017. Sin embargo, una vez que se analiza en términos reales, el ingreso de divisas pasa a ser 24% menor que en 2019 (prepandemia) y 43% menor en comparación a 2017.
Asimismo, durante los primeros 11 meses del 2023 (en términos reales), el gasto fue 5% mayor que en 2022, 41% menor que en 2019 y 61% menor que en 2017 (el gasto fue mayor en lo que va de 2023 si se compara con 2022, pero sigue sin recuperarse versus el nivel prepandemia).
En cuanto a los gastos realizados en el primer trimestre del 2023 en términos reales, fue 61% mayor que en 2022, 37% menos versus 2019 y 52% menos versus 2017 (durante la temporada de verano los gastos crecieron, pero continúa lejos de las temporadas prepandemia, según Ceres).
En referencia al gasto por departamento (comparando los primeros 11 meses del 2023 versus los primeros 11 meses del 2019 en términos reales), fue 90% menor en Paysandú, 85% menor en Salto, 71% menor en Rocha, 70% menor en Colonia, 48% menor en Montevideo, 33% menor en Maldonado y 24% mayor en Canelones (Ceres constató que en gran parte es gracias a la llegada de la tienda Decathlon).
En ese marco, el gasto de argentinos fue 42% menor y el de otras nacionalidades en general fue 36% menor. En cuanto a los rubros, el más destacado fue indumentaria y calzado, mientras que el gasto en alimentos y bebidas fue superior a 2019.
La brecha cambiaria entre Uruguay y Argentina también fue uno de los puntos tratados en el informe, ya que la misma se encuentra un 46% por debajo del promedio 2000-2023. Por ello, Ceres estimó que para junio de 2024 (según el escenario de inflación proyectado por JP Morgan y con el dólar a 1700 pesos argentinos a fin de ese año) se volvería a la relación de precios promedio.
La tendencia negativa comenzó a revertirse en el mes de noviembre, ya que, según Ceres, quedan atrás los niveles máximos de encarecimiento relativo, aunque se deberá monitorear efectos de medidas del nuevo gobierno argentino (como el salto del dólar tarjeta, por ejemplo).
A su vez, si el tipo de cambio quedara estable en 1000 pesos argentinos, en abril del año entrante se alcanzaría la relación de precios promedio.