
La ciudadanía chilena votará el próximo domingo 17 de diciembre el plebiscito del texto constitucional por segunda vez, luego del estallido social de octubre de 2019 y tras un referéndum que, por 80% de los votos, apoyó un cambio de la actual “Constitución de Pinochet”, promulgada en 1980, en dictadura. El anterior y fallido proyecto, redactado en su mayoría por convencionales constituyentes de izquierda e independientes, fue rechazado por el 61% de los chilenos en el plebiscito del 4 de septiembre del 2022.
En esta oportunidad, de la mano de un Consejo Constitucional con mayoría de la derecha, las encuestas prevén que podría aprobarse. Según un informe publicado por la encuestadora AtlasIntel, apenas un 7,6% no sabe si votará a favor o en contra, mientras que el 44% se inclina por la negativa y el 48,4% votará por la aprobación de la modificación del texto. Considerando sólo los votos válidos, es decir, dejando de lado a los indecisos, el 47,6% del electorado respondió en contra del proyecto y, un 52,4%, a favor.
La metodología de recolección de información en esta encuesta fue por reclutamiento digital aleatorio, sobre una muestra de 2.054 encuestados, conformado 50,7% por mujeres y 49,3% por hombres, con un margen de error de ±2 p.p. y un nivel de confianza del 95%, entre el 9 y el 13 de diciembre. Además, la mayoría de los encuestados manifestó tener educación secundaria completa, ser católica y de la región metropolitana.
Un punto central del debate por la aprobación o rechazo del nuevo texto constitucional es que, sin importar el resultado, el país quedará bajo una propuesta de derecha, ya sea la pinochetista o la que viene gestándose hace cuatro años, en lo que se percibe como un hito que podría marcar el fin de un ciclo en el país. El documento se compone de 17 capítulos y 216 artículos y recibió luz verde con 33 votos a favor y 17 en contra por parte del Consejo Constitucional, compuesto por 50 miembros y dominado por los 33 consejeros de las derechas