El elevado número de cuerpos no reclamados y catalogados como NN (persona desconocida) en el Servicio Médico Legal (SML) en todo el país se ha convertido en un desafío destacado para el funcionamiento normal de esta institución.
Según datos proporcionados por el SML ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos del Congreso, hasta el 13 de julio pasado, la Región de Antofagasta albergaba 29 cuerpos en este ámbito. Algunos de estos cadáveres habían estado en las cámaras de conservación durante un tiempo prolongado, siendo el más antiguo ingresado el 8 de enero de 2020 y otro el 8 de septiembre de 2021.
En respuesta a una solicitud de información a través de Transparencia, el SML informó que, hasta octubre de 2023, se habían registrado un total de siete fallecidos no reclamados, de los cuales cuatro permanecían sin identificar, según lo informado por El Mercurio de Antofagasta.
Una resolución emitida por el SML en mayo pasado sugiere la necesidad de establecer un procedimiento claro y eficiente a nivel nacional para el manejo de los fallecidos no reclamados, con el fin de facilitar su inhumación de acuerdo con la normativa vigente.
El documento señala que «existe un cierto número de fallecidos que permanecen en custodia en las cámaras frigoríficas de conservación del SML, a la espera de que sus familias sean ubicadas por las Policías, incluso con investigaciones penales agotadas por parte del Ministerio Público. Esto implica una sobrecarga injustificada de la capacidad limitada de las cámaras frigoríficas de la Institución y puede obstaculizar la continuidad de las evaluaciones periciales tanatológicas. Además, plantea un riesgo constante para la salud en las instalaciones del Servicio Médico Legal.»
A pesar de estas preocupaciones, el SML en la Región de Antofagasta no ha respondido a las consultas formuladas por El Mercurio de Antofagasta sobre cómo esta situación afecta su operación y otras preguntas relacionadas con la permanencia de los cuerpos no reclamados en las cámaras de conservación.
Según el SML, las autopsias médico-legales son una parte esencial de su labor, ya que buscan identificar al fallecido como objetivo primordial. Sin embargo, en algunos casos, la falta de registros antemortem dificulta la identificación, lo que lleva a que los cuerpos permanezcan en las cámaras frigoríficas mientras el Ministerio Público, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones buscan posibles identidades.