Santa Cruz es afectada por un bloqueo de carreteras cada tres días

El IBCE estimó en $us 110 millones el daño económico por 11 días de bloqueo continuo en Buena Vista.

La medida de presión del bloqueo deja ‘cicatrices profundas’ y desgasta la economía del aparato productivo de Santa Cruz. Solo en el primer semestre de este año sufrió 54 bloqueos de carretera, es decir uno cada tres días, provocando pérdidas millonarias.

Para graficar el impacto del problema, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), estimó un daño económico de $us 110 millones a causa de los 11 días de un bloqueo propiciado por campesinos y sectores sociales de Buena Vista, que demandan la construcción de la ruta Santa Cruz km 13 – Las Cruces – Buena Vista.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) cálculo una pérdida de $us 10 millones por día de bloqueo, en tanto que, desde Cochabamba, la dirigencia del agro habla de una afectación de $us 500.000.

Santa Cruz -departamento que produce el 75% de los alimentos que se consumen en el país-, según datos recopilados por la Fundación UNIR Bolivia, fue epicentro de 54 bloqueos de enero a junio, es decir, un bloqueo cada tres días.

Con relación a la medida radical que tuvo lugar en Buena Vista, la gerente técnico del IBCE, María Esther Peña, infiere que al ser Santa Cruz el principal productor agropecuario que abastece al país y genera ingresos en agroexportaciones, los bloqueos están provocando que las industrias registren pérdidas, lo que podría implicar un posible aumento de precios.

Otro factor negativo de los bloqueos, a su criterio, es el deterioro de la imagen del país porque, a escala de exportaciones, los demás países verán que la industria boliviana puede incumplir con la premisa de “entrega justo a tiempo”.

A decir del presidente de la CAO, José Luis Farah, los bloqueos ocasionan la pérdida de producción en todo el sector, con mayor rigor, en los sectores ganadero, avícola, lechero y porcino que requieren seguridad vial para transportar su producción al mercado interno y de exportación. Así como la pérdida del mercado argentino para el banano, el palmito y la piña.

“Los bloqueos recurrentes ponen en serio riesgo la continuidad de todas las actividades productivas, ya que estos hechos ocasionan el encarecimiento de la logística y de los costos de producción, lo que puede ocasionar una alteración de la oferta de producto en caso que este escenario conflictivo y de incertidumbre se mantenga en el tiempo”, puntualizó Farah.