El gobernador de la Provincia, Gerardo Morales, fue el encargado de presidir los actos conmemorativos al Éxodo Jujeño.
Fue justamente, el mandatario provincial quien dio la voz de mando para que la banda militar comience con la fanfarria que le dio marco al inicio del desfile cívico militar y escolar que se organizó en Av. Forestal de Alto Comedero.
Cientos de niños de escuelas y colegios provinciales pasaron frente al palco de autoridades que ocupaban, además del gobernador; el intendente capitalino Raúl Jorge, los senadores nacionales Mario Fiad y Silvia Giacoppo, además de ministros del Poder Ejecutivo provincial y funcionarios de la municipalidad de San Salvador de Jujuy.
Los gauchos, que representan de manera gráfica e histórica la gesta del Éxodo fueron los más aplaudidos y esperados por el público que ocupó la avenida. Delegaciones de gauchos jujeños coparon las calles y además recibieron a sus pares de Salta, Santiago, Catamarca y Tucumán.
El Éxodo Jujeño fue un acontecimiento crucial en el contexto de la guerra de la independencia argentina. El 23 de Agosto de 1812, el ejército patriota, comandado por el general Manuel Belgrano, y la población civil de Jujuy abandonaron la ciudad y sus campos, en retirada hacia Tucumán.
El éxodo fue una decisión estratégica de Belgrano, quien buscaba evitar que las tropas realistas, comandadas por el general Pío Tristán, pudieran tomar Jujuy y sus recursos. Belgrano sabía que las fuerzas patriotas eran inferiores en numero y armamento, por lo que era necesario desgastar al enemigo y ganar tiempo para reorganizar el ejército.
El éxodo fue un sacrificio enorme para el pueblo jujeño. La población abandonó sus hogares, sus tierras y sus pertenencias, y emprendió un largo y dificultoso viaje hacia Tucumán. El camino estaba plagado de peligros y muchos jujeños murieron o enfermaron durante el trayecto.
Sin embargo, el éxodo fue un éxito. Las tropas realistas no pudieron tomar Jujuy.