La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) emitió una alarma meteorológica las regiones de O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, todas del centro y sur del país sudamericano, por lluvias fuertes con isoterma cero alta. Esto quiere decir que, debido a la alta temperatura, la precipitación caída en la alta cordillera será líquida y no caerá en forma de nieve, lo que incrementará los riesgos de aluviones y aumento en los caudales de los ríos.
En Santiago de Chile, la capital nacional, el temporal será menos intenso en los valles, pero tendrá más fuerza en la precordillera. En este caso, las alertas están instaladas en el suministro de agua potable, el que correría riesgo en caso de que los torrentes que cruzan la ciudad —y que sirven como fuente para la distribución en los hogares— registren turbiedad. En el temporal pasado, la empresa Aguas Andinas, la encargada de los servicios sanitarios de gran parte de la región Metropolitana, estuvo a punto de decretar un corte masivo del servicio, el que se evitó gracias a las reservas instaladas en los sectores altos y a la mejoría repentina de las condiciones climáticas.
Durante este viernes el propio presidente Gabriel Boric advirtió sobre la complejidad de este nuevo sistema frontal. “Seguramente vamos a tener que tener evacuaciones, porque va a llover mucho en muy poco tiempo y con una isoterma alta. Además, por las lluvias anteriores el suelo está con poca capacidad de absorber el agua y hay mucha nieve. Entonces, vendrá un fin de semana complicado para esas regiones”, ha dicho el mandatario, quien en las próximas horas viajará Ñuble, zona que sería afectada con las precipitaciones intensas.
Las regiones del centro y sur chileno enfrentan una sequía aguda, que se ha extendido por más de una década. Las lluvias de estas características —con alta temperatura en lugares donde habitualmente hay nevazones— han ayudado poco a revertir este panorama, ya que las reservas de agua dulce generadas por los deshielo son cada vez más escasas. Sectores con Farellones, en donde se ubica uno de los centros de esquí más visitados de Santiago, han quedado prácticamente sin nieve durante este invierno.
Dónde caerán las lluvias
Según el reporte de la DMC la lluvia caerá en las regiones de Valparaíso, Metropolitana (donde está la ciudad de Santiago), O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío. Las precipitaciones se concentrarán en los valles y en la zona cordillerana. De acuerdo al pronóstico, la situación más compleja se registraría en las montañas andinas de O’Higgins y Maule, debido a que la isoterma cero (punto en donde el agua se transforma en nieve) llegará a los 3.000 metros, con un máximo probable de 120 milímetros de agua caída. Este factor incrementa el riesgo de crecidas en los caudales de los ríos, lo que afectaría directamente a los asentamientos cercanos y a la actividad agrícola.
En la región Metropolitana se espera que para los próximos días las máximas lleguen a los 10°C y 12 °C. El registro de agua caída alcanzaría hasta los 28 milímetros en el valle central, alcanzando un máximo de 70 milímetros en el sector cordillerano, en donde la isoterma cero alcanzaría los 3.000 metros.
Hasta cuándo precipitará
Al menos en Santiago, las precipitaciones comenzarían durante la madrugada o a la primera hora del sábado 19 de agosto. La situación se mantendría con algunas intermitencias durante el domingo 20, el lunes 21 y el martes 22 de agosto. Los equipos de emergencia gubernamentales estiman que durante todos esos días se acumularían entre 100 a 250 milímetros de agua caída.
Plan de emergencia
El Ministerio del Interior y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el organismo estatal a cargo de la coordinación frente a las emergencias, se reunieron el jueves en el Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) para coordinar las acciones preventivas frente al temporal.
La ministra del Interior, Carolina Tohá, ha advertido que las secuelas del temporal de junio todavía no se superan, especialmente en las localidades que fueron afectadas con las inundaciones. “El terreno está más saturado, y tiene menos capacidad para absorber el agua. Entonces, hay muchas razones para levantar al máximo las medidas de prevención porque serán muchos días de lluvia. El terreno está más cargado de material y está más saturado”, ha dicho la autoridad.
Ante las previsiones de este fin de semana, los equipos de emergencias de diversos municipios y del Ejecutivo se activaron para monitorear el estado de ríos, canales y esteros. También se aceleraron los trabajos de mitigación en los lugares que fueron arrasados por el temporal anterior. Desde el sector privado, las empresas generadoras eléctricas quintuplicaron sus cuadrillas para solucionar los apagones de luz provocados por la lluvia, mientras que las distribuidoras de agua potable llamaron a que la población consuma el elemento de manera responsable.