Los barcos chinos incrementaron 800% su pesca en el límite del Mar Argentino en la última década

El estudio advierte sobre la amenaza creciente de esta actividad para los recursos económicos y la estabilidad ecológica.

Las horas de pesca de la flota china que se sitúa anualmente en el borde del mar argentino han incrementado en un 800% en la última década.

La flota pesquera china continúa avanzando en su depredación de los mares sudamericanos. Los datos más recientes demuestran que las embarcaciones del gigante asiático comprometen los recursos pesqueros de los países sudamericanos, causando afectaciones en el equilibrio de los océanos y, posiblemente, explotando a los pescadores que pasan varios meses, incluso años, en sus barcos.

El Círculo de Políticas Ambientales con base en los datos satelitales provistos por la plataforma Global Fishing Watch evaluó el incremento del esfuerzo pesquero aparente de la flota de agua distante, principalmente compuesta por barcos de bandera china, y descubrió que en la última década las horas de pesca de estas embarcaciones se multiplicaron por ocho.

El “esfuerzo pesquero aparente” es un término técnico que se calcula a partir de la velocidad de la embarcación y las maniobras que realiza en el mar. Según explicó a Infobae, Milko Schvartzman, experto en pesca ilegal en América Latina, y uno de los autores del estudio, las computadoras de Global Fishing Watch monitorean las transmisiones del Sistema de Identificación Automática (AIS). Este sistema indica la posición, velocidad y rumbo de las embarcaciones. Cuando detectan que la velocidad de una embarcación, junto con sus maniobras, es lenta, se deduce que ese barco realiza actividad pesquera. Entonces se monitorea el tiempo en el que se mantiene a esa velocidad y con ese tipo de maniobra y así se obtiene la cantidad de horas de esfuerzo pesquero.

El informe del Círculo de Políticas Ambientales analizó el comportamiento de las embarcaciones de bandera china que arribaron, entre el 2013 y el 2022, al área lindante con la zona económica exclusiva argentina.

Según el análisis realizado, el esfuerzo pesquero aparente en 2013 fue de 59.204 horas, alcanzando las 469.912 horas en 2022. Además, el documento indica que el número de embarcaciones que llegan desde otras latitudes, principalmente de China, se quintuplicó en la última década: “En 2013, se contabilizaron 74 embarcaciones de bandera china, alcanzando las 346 en 2022, un descenso en comparación con el pico de unidades de 2021, que fue de 429″.

Sin embargo, este cálculo podría ser moderado considerando que es un patrón común de estas embarcaciones apagar sus sistemas de localización. Por ejemplo, entre 2018 y 2021, los pesqueros chinos apagaron los sistemas de rastreo durante más de 600 mil horas para depredar las aguas argentinas.

Pese a esa leve disminución, entre 2021 y 2022, de embarcaciones pescando cerca de la Zona Económica Exclusiva de Argentina, las horas dedicadas a la pesca se han incrementado. Este es un indicador del riesgo sobre los recursos marítimos, especialmente del calamar o pota. La Oficina de Desarrollo Oceánico de Weihai, en 2019, advirtió que: “En los últimos años, el número de embarcaciones pesqueras que faenan en alta mar en el Atlántico Sudoccidental ha seguido aumentando y la producción de calamar ha seguido disminuyendo, sin embargo, existen abundantes recursos pesqueros en la zona económica exclusiva argentina de 200 millas náuticas”.

Los resultados del estudio son alarmantes en Argentina, según explicó Schvartzman. “Estamos en frente de una flota que opera sin ningún tipo de control depredando el ecosistema marino del Atlántico Sur y que su crecimiento es tan rápido y veloz que ningún ecosistema, lo puede soportar”, dijo. Para el experto, se debe considerar que las prácticas de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) en la que incurren estas flotas conducen “hacia un precipicio y peor aún estamos caminando con los ojos vendados”. Aunque se puede estimar cuánto tiempo dedican a la pesca estos barcos, no se conoce con precisión qué tipo de especies pescan ni en qué cantidad.

El supuesto compromiso de China con la conservación no se refleja en las medidas implementadas. Schvartzman, que ha seguido a esta flota desde hace 20 años, recordó que hace dos años Beijing anunció una veda de pesca en el Atlántico y el Pacífico. Sin embargo, “esa veda que hicieron de pesca de calamar coincidió con la temporada en la cual no se pesca calamar”.

El incremento del esfuerzo pesquero indica que aún existen subsidios de China a la flota pesquera. La organización Oceana, en octubre de 2021, señaló que un nuevo análisis de los subsidios a la pesca de China “revela una transparencia cada vez menor en los informes y un fuerte subsidio continuo de su flota de aguas distantes, pero también documenta una caída en el gasto de subsidios internos”.