La ley fundamental reformada y actualizada “reconoció a los niños, niñas y adolescentes su calidad de sujetos de derechos con una capacidad progresiva y se hizo exactamente lo mismo con las juventudes, con las personas con discapacidad y con los adultos mayores”, destacó.
Recordó Luna que también se dio rango constitucional al Consejo de la Mujer y Paridad de Género y a la Oficina Anticorrupción, se creó el Consejo de los niños, niñas y adolescentes, se incorporó el Consejo de la Magistratura, el Jury de enjuiciamiento, la Auditoría General de la Provincia y los ministerios públicos de la Defensa y de la Acusación, entre otros.
Además, dijo, se reconocieron nuevos derechos como la protección de los datos personales y la acción de habeas data, se reforzó la tutela del ambiente, se incluyó la lucha contra el cambio climático como una nueva obligación de los funcionarios y de la ciudadanía y se adoptaron los principios de sustentabilidad y uso racional de las aguas.
Frente a todos estos avances institucionales, “lisa y llanamente lo que persiguen grupos anti-reforma es una finalidad política: atacar a un precandidato a vicepresidente, que es Gerardo Morales, que es quien pensó en un Jujuy que puede ser mejor”, resaltó Luna.
Sostuvo además que esta reacción radicalizada “no se banca una provincia que puede auto-sustentarse y transformarse como lo ha hecho en los últimos siete años y medio; una provincia que de tener que pedir migajas a la Nación para poder pagar los sueldos, ha podido desarrollarse al punto de llegar a un programa de gobierno en el que a través de energías renovables, que nadie consideraba que podía tener, ha desarrollado un ingreso económico para una provincia muy pobre que dejó de serlo, que pudo levantar la cabeza y que decidió invertir en educación como nadie lo ha hecho en la Argentina”, subrayó.
Finalmente estimó que “hay que separar la paja del trigo, hay que separar los reclamos legítimos de los docentes de otros reclamos, pero sin perjuicio de eso el Gobierno hizo un gran esfuerzo y ha logrado alcanzar una remuneración que arranca en 200 mil pesos, con lo cual se han superado ampliamente los salarios de provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. En este sentido, se ha logrado alcanzar una estabilidad y una pauta salarial muy superior a la fijada por la Nación”.