El oficialista Martín Llaryora gana por tres puntos a su opositor Luis Juez (Juntos por el Cambio), que no reconoció aún la derrota. Recién hoy a las 6 la Justicia Electoral dio por terminado el escrutinio provisorio con el 94,9% de las mesas computadas. Llaryora alcanzó el 42,76% de los votos y Juez, el 39,76%, con una diferencia de 57.651. Con este resultado, el peronismo de Juan Schiaretti extiende la hegemonía que comenzó en 1999 con José Manuel de la Sota pese a que es la peor elección desde entonces.
El conteo se complicó por fallas en el nuevo sistema de transmisión digital de datos que eligió la Justicia Electoral, denominado Turing. Hubo problemas de conectividad en una gran cantidad de escuelas que obligaron a contar una importante cantidad de mesas de manera tradicional, según indicó la empresa OCASA, encargada del servicio.
Esta madrugada el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ) dispuso iniciar “de inmediato” una investigación destinada a “establecer eventuales responsabilidades administrativas. En el búnker de Llaryora se proclamaron vencedores alrededor de las 2 de la mañana pero advirtieron que habrá “festejos” cuando estén los números definitivos. Juez advirtió que esperarán hasta el final del conteo.
Pasada la una de la madrugada, el candidato de JxC se presentó en el escenario del bunker, acompañado de Rodrigo de Loredo y Patricia Bullrich. “El partido no terminó. Con toda esta tecnología que nos vendieron, están cargando las actas a mano”, dijo. Y agregó: “No sabemos en qué momento terminará la carga, pero tengo la obligación de esperar los resultados. Vamos a esperar a que se cuenten los últimos votos”.
Juez no se detuvo ahí. “La diferencia es de 40.000 votos [con Llaryora] y faltan contar 200.000. Por respeto a los cordobeses, tengo la obligación de esperar al escrutinio definitivo”, agregó, dando a entender que la contienda está lejos de encontrar una resolución.
Al final, dedicó un párrafo lapidario a Schiaretti, que basará su candidatura presidencial en la “gestión” como bandera. “Hace 16 años, Schiaretti entró por la claraboya del baño. Pudo irse por la puerta grande, pero se va por la claraboya”, dijo, en alusión a la elección de 2007, en la que Schiaretti venció a Juez por la mínima. El senador nunca dejó de plantear que le robaron esos comicios.
Bullrich tuvo una breve intervención, y la dedicó elípticamente a Schiaretti. “En la Argentina, la calidad institucional está ligada a la voluntad de hacer las cosas con transparencia y cuidando la democracia”, señaló.
Juntos por el Cambio tenía una ligera ventaja sobre el oficialismo en la contienda por la Legislatura unicameral.
Minutos después de que apareciera Juez en el escenario, Llaryora se hizo presente en su búnker, acompañado por su vicegobernadora. Tras agradecer a sus votantes, criticó el escrutinio. “A esta altura los más perjudicados de esta jornada que no tiene resolución somos todos los cordobeses y en especial aquellos que tendríamos que tener el derecho de festejar con el esfuerzo que hemos hecho en esta campaña”, dijo. Y lamentó: “No podemos festejar como merecemos, pero hay una tendencia irreversible”.
Según expresó, su espacio resultó ser el “más perjudicados”. Y cuestionó: “Lo que tendría que ser para nosotros una fiesta de la democracia, se ve empañada por unos resultados que no están”.
Llaryora destacó la jornada pacífica, agradeció a los fiscales y pidió que cuiden “cada voto”. “Nosotros sabemos porque tenemos nuestras mesas testigos. Vamos a estar en tres puntos de diferencia”, insistió.
La participación más baja desde 1983
Cuando acudieron a votar, tanto el mandatario Juan Schiaretti como Juez y Llaryora (Hacemos Unidos por Córdoba), insistieron en pedirle a la gente que concurra a las urnas. Lo mismo hicieron los postulantes de las fuerzas que buscan ubicarse en el tercer puesto. Al cerrarse el horario de la votación, la preocupación por una baja participación se extendió por todas las fuerzas: los reportes de fiscales partidarios hablaban de no más de 70% de participación en las ciudades que votaban también a sus intendentes. Finalmente, la justicia electoral informó que la asistencia fue del 68,2%.
Desde 1983 a la fecha, es la participación más baja en Córdoba; el pico fue en el regreso de la democracia con 88,3% y desde entonces fue bajando: 86,08% en el ‘87; 83,5% en el ‘91; 78,7% en el ‘95; 79,1% en el ‘98. En el 2003 alcanzó 73,7%; en el 2007, 72,01% (la más baja hasta la de hoy); en el 2011, 75,9%; en el 2015 , 74,97% y hace cuatro años, 72,7%
De las diez provincias que, hasta hoy, eligieron gobernador, solo en dos la participación electoral no llegó al 70%: Río Negro (68,15%) y Salta (69,46%).
En cuanto a los resultados, pasadas las 19.30 empezaron a cargar los primeros datos, que con cerca del 4% de las meses le daban la delantera a Juez, con el 45,5% de los votos, contra 37,9% de Llaryora.
“Los máximos perjudicados hoy en esta jornada que, a esta altura no tiene resolución, somos todos los cordobeses. A esta altura deberíamos tener todos los resultados y no los tenemos. Pero sí tenemos los escrutinios provisorios que, con el 90%, nos dan 50.000 votos de diferencia. No podemos festejar como nos merecemos. A esta altura todos tienen las actas y la tendencia irreversible, por eso somos los más perjudicados”, dijo Llaryora y enfatizó que se trata de una “nueva generación” que “empieza una cuenta de cero”.
Los cómputos de esta elección en Córdoba se hicieron con el sistema turing que consiste en una impresora multifunción y una computadora con el fin de cargar, digitalizar y transmitir los resultados por escuelas -no por mesas- al Centro de Cómputos que se encuentra ubicado en el Salón de los Pasos Perdidos de Tribunales I. Desde la Justicia Electoral explicaron que así se evita “cualquier tipo de manipulación de los datos preparados para el proceso de consolidación y publicación”. Sin embargo, admitieron problemas de conectividad en algunos lugares del interior.