Continúa la investigación de la desaparición de Cecilia Strzyzowski, la joven que fue vista por última vez hace dos semanas en la ciudad chaqueña de Resistencia. Por el hecho fueron detenidos su expareja y sus exsuegros, ambos dirigentes poderosos que manejan una organización piquetera en esa provincia. En ese sentido, Emerenciano Sena, padre del principal sospechoso, gozaba de renombre y poder en Chaco, pero su figura saltó a la escena nacional por su presunto involucramiento en la desaparición de la mujer.
La historia de vida del piquetero es comparada con la de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, quien también tuvo un origen humilde y logró construir una poderosa organización social con fuertes vínculos con el gobierno provincial.
Nacido en enero de 1964, Emerenciano Sena ingresó con 20 años como ayudante de albañil en una empresa constructora. Poco después tomó contacto con dirigentes como Aurelio Díaz y Víctor Sampayo. Ese encuentro inició su carrera político-social, ya que junto a ellos impulsó la agrupación Naranja Violeta, una línea interna de la UOCRA con la que disputaron la conducción sindical en la década del noventa.
Tras su paso por Naranja Violeta, fundó el MTD General San Martín en momentos en que la desocupación golpeaba fuertemente en Chaco. Al frente de esa organización social instaló junto a otros desocupados el «Rancho de la dignidad», una casilla de madera y lonas montada frente a la Casa de Gobierno provincial, ubicada en Resistencia.
Durante casi un año se mantuvo la protesta, desde la que se gestó el primer corte de ruta en la provincia. Gracias a ese piquete, Sena y sus compañeros lograron conseguir algunos subsidios y planes sociales para paliar la crisis. Sin embargo, el acampe fue desalojado de manera violenta, episodio tras el cual el MTD San Martín se fragmentó en distintas organizaciones territoriales por las diferencias en torno a qué concepción política debía adoptar el movimiento.
A pesar de la división del espacio, Sena se mantuvo como una figura importante y en junio de 2001 lideró la toma de un estadio en el que iba a encabezar un acto el entonces presidente Fernando De la Rúa, quien se vio impedido de llevar a cabo el evento. Esa acción y la posterior persecución judicial le dieron más peso a su figura, ante lo cual fue elegido orador en nombre del Interior en la primera Asamblea Nacional Piquetera. Sumado a esto, en 2003 se presentó como candidato a diputado nacional, pero no logró obtener una banca.