El jefe de campaña, hombre de las decisiones difíciles, hizo gala de una visión estratégica que, en articulación con el líder natural del espacio, Gerardo Morales, jugó las piezas en un tablero electoral complejo y con escaso margen de error.
El rol de Freddy Morales fue ampliamente reconocido por el Gobernador, quien lo definió como el “trabajador silencioso” que a pura destreza en la arena política se constituyó en primera espada y mano derecha de Carlos Sadir, gobernador electo.
El propio Sadir, a su vez, enfatizó el «trabajo incansable» de Freddy, al desplegar «un esfuerzo increíble de sol a sol».
La experiencia de varios años en el ámbito político, le permitió a Freddy Morales pensar distintos escenarios, interactuar con diversos actores claves y obtener los resultados esperados, teniendo como norte los ejes de gestión que deja Gerardo Morales como legado histórico a la provincia de Jujuy.
En el bunker del Frente Cambia Jujuy hubo aplausos cerrados para Freddy. Los cercanos destacan no sólo su probado compromiso con la causa, sino la combinación de inteligencia y pragmatismo que hoy lo consolidan como uno de los pilares en los que se asienta este proyecto político que, a partir del próximo 10 de diciembre, comenzará a transitar su tercer cuatrienio.
Además, como jefe de campaña, Freddy Morales fue gestor de una férrea planificación, coordinación y logística, conjugando capacidad de conducción, templanza y poder de decisión para discernir un plan ambicioso pero posible.
Fue la ejecución de ese plan lo que llevo al Frente Cambia Jujuy a conseguir un grupo humano sin fisuras y una victoria contundente.