La situación en el transporte de pasajeros es compleja y abarca desde la situación financiera de las empresas hasta los reclamos salariales y las demandas de seguridad.
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) afirmó que el Gobierno y las provincias no hicieron efectivas las compensaciones económicas a las empresas, lo que impide el pago de salarios y la suspensión de personal. El consejo directivo de la UTA convocó a un cese de actividades para el sábado y domingo, mientras que otros sectores opositores al oficialismo amenazan con convocar a asambleas y una posible huelga para el viernes. Si bien la interna de la UTA genera preocupación, la falta de subsidios se convierte en el factor principal para la inestabilidad del servicio. Las empresas del interior del país aseguran que el Gobierno les adeuda dos meses del pago de subsidios, lo que provoca la caída del acuerdo salarial firmado con la UTA en febrero. Las partes deberán llegar a un acuerdo antes del jueves para evitar un nuevo paro del transporte urbano.