Entre los presentes se encontraban el intendente de la capital catamarqueña, Gustavo Saadi, el ministro de Gobierno de la provincia, Juan Cruz Miranda, y diputados del oficialismo y de la oposición catamarqueña. Todos ellos se unieron para reclamar justicia en el caso. Sin embargo, algunas figuras, como el gastronómico Luis Barrionuevo, están en desacuerdo con las marchas organizadas por la familia en reclamo de justicia y la participación de autoridades gubernamentales en ellas.
En respuesta a las declaraciones de Barrionuevo, el ministro de Gobierno de la provincia, Juan Cruz Miranda, señaló que están con la familia y que cada uno debe asumir su rol y ser responsable de lo que hace y de lo que dice. Fernando Rojas, hijo del ex ministro asesinado, también se refirió a las declaraciones de Barrionuevo y señaló que vino a decir barbaridades y a perder el tiempo, ya que parece que este señor es el patrón del pueblo.
Juan Carlos Rojas, además de ser ministro de Desarrollo Social provincial, se desempeñaba como secretario general de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómico de la República Argentina (Uthgra) de la delegación Catamarca. El sindicalista gastronómico Barrionuevo, quien viajó a Catamarca para participar de las exequias del ministro, fue el primero en señalar ante la prensa que se había tratado de una muerte violenta.