Uno de los motivos de estos retrasos fue la necesidad de realizar readecuaciones en algunos tramos intervenidos, los cuales tuvieron que ser modificados para cumplir con la normativa de Accesibilidad Universal. Esta normativa exige que el mínimo que deben tener las veredas es de 1.20 metros. Otro de los retrasos que sufrió la obra fue debido al quiebre de stock de algunos insumos de construcción, como las placas podotáctiles, las cuales fueron encargadas a Estados Unidos.
El proyecto involucra las calles Vivar desde Libertad hasta Orella; Ramírez desde Orella a Bulnes; Patricio Lynch desde Bulnes a la avenida Arturo Prat; y Aníbal Pinto desde Riquelme a Bulnes. En tanto en el sector Centro Norte, se están interviniendo las calles Aníbal Pinto, desde Bolívar a O’Higgins y Patricio Lynch desde Wilson a Serrano. Es importante recordar que el diseño del proyecto fue generándose con la base en el proyecto realizado por los profesionales de SERVIU, más los aportes que fueron entregando los vecinos de los distintos sectores involucrados.
El proyecto significa una inversión total de más de $3.500 millones, con recursos aportados íntegramente por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Además, según explicó el director (S) de SERVIU, el proyecto involucra la instalación de 2.518 metros cuadrados de áreas verdes, con 81 árboles propuestos con nuevas especies, entre ellas pimiento, chañar y tara, 193 luminarias, placas podotáctiles, semáforos inteligentes, entre otras. Este proyecto empalmará con el Par Vial O’Higgins Bulnes, generando un circuito peatonal de primer nivel en Iquique.