China y Estados Unidos luchan por el control del litio en Argentina, Bolivia y Chile

Ayer, la BBC Mundo publicó un artículo sobre la disputa que hay entre China y Estados Unidos por el litio en América Latina.

Argentina, Bolivia y Chile son los países con las mayores reservas del mundo de este mineral, el cual es clave para la fabricación de las baterías de los autos eléctricos, un mercado en expansión. Ambas naciones quieren contar con el suministro del litio de esta región, lo que ha generado una lucha por obtener el control de este recurso. China lleva años preparándose y tiene una ventaja inicial sobre Estados Unidos, que llegó tarde a la fiesta. Las compañías chinas han estado buscando sitios para abastecerse del mineral en distintas partes del mundo, especialmente en América Latina, donde están las mayores reservas del metal. La situación se ha vuelto crítica, y la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, ha expresado su preocupación por la «actividad maligna» de China en Sudamérica. El centro de estudios Wilson Center señala que «América Latina es un campo de batalla principal» y que «las principales potencias están luchando por conseguir los minerales necesarios para la transición energética».

El litio es uno de los metales clave para la fabricación de baterías y es muy buscado por sus propiedades conductoras y su ligereza. Bolivia lidera la lista con unas reservas conocidas estimadas en 21 millones de toneladas, seguido por Argentina (19,3 millones) y Chile (9,6 millones), según el Servicio Geológico de EE.UU. México también se ha vuelto un jugador relevante en Norteamérica debido a su cercanía geográfica con Estados Unidos y Canadá, y porque se está convirtiendo en un centro de producción de automóviles eléctricos. La región tiene muchos recursos y ambos países quieren su parte, lo que ha generado una lucha por obtener el control de este recurso.

 

El factor de “seguridad nacional”

La Casa Blanca también ha establecido explícitamente como una de sus prioridades asegurar una cadena de suministro de minerales por razones estratégicas.

“Los minerales críticos proporcionan los componentes básicos para muchas tecnologías modernas y son esenciales para nuestra seguridad nacional y prosperidad económica”, señaló el gobierno de Joe Biden el año pasado a través de un comunicado.

Minerales como litio, cobalto y tierras raras, utilizados en muchos productos, que van desde computadoras hasta electrodomésticos, y que son insumos clave para producir tecnologías como baterías y vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solares.

A medida que parte del mundo intenta avanzar en la transición hacia energías menos contaminantes, la demanda global por estos minerales críticos “se disparará entre un 400% y un 600% durante las próximas décadas”, señala el texto.

Y, agrega, para minerales como el litio y el grafito, “la demanda aumentará aún más, hasta un 4.000%”.

“Un tira y afloja entre Washington y Pekín”

“China tiene una ventaja por la voluntad de Pekín de invertir en la producción de baterías en América Latina”, argumenta Gedan.

Mientras que “Estados Unidos se centra principalmente en adquirir materias primas para que las empresas estadounidenses construyan tecnologías ecológicas”.