El Banco Central de la República Argentina (BCRA) es uno de los principales actores en este escenario. Muchos se preguntan si la entidad responderá con una subida de la tasa de interés de las Leliq, que actualmente se sitúa en un 78% nominal anual. Además, si toma esta decisión, queda la incógnita de cuál será el rango de aumento de la tasa que aplicará el BCRA.
Otra cuestión es si esa subida de la tasa servirá solo para frenar la inflación o si también buscará mantener bajo control la subida de los dólares financieros como el dólar CCL o el dólar MEP, en línea con las modificaciones realizadas en los parkings de los bonos impuestos por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Esta entidad introdujo algunos cambios en la operatoria de títulos la semana pasada. Por un lado, incrementó de dos a tres días el estacionamiento para las operaciones con Globales que son bonos bajo ley extranjera, y por otro lado redujo de dos a un día el estacionamiento o parking para aquellas operaciones realizadas con los Bonares que son bonos en dólares con ley local.
Estas medidas van en línea con el canje de bonos anunciado para el Sector Público, que apunta a que las entidades vendan sus tenencias de bonos en moneda extranjera, prácticamente Bonares. Antes del cambio en la normativa, el parking para hacer CCL era el mismo usando un Bonar o un Global, siendo el GD30 el de referencia y más volumen operado. La modificación busca desincentivar el uso de los Globales e incentivar el de los Bonares, con el objetivo de generar demanda de estos últimos y poder incidir en el precio del CCL vía la venta de Bonares de organismos públicos.
En un contexto inflacionario complicado y con las PASO presidenciales cada vez más cerca, estas medidas apuntan a transitar un complejo frente cambiario, tanto en el plano oficial como en relación a los dólares financieros.
Sin embargo, muchos analistas sugieren que la subida de la tasa debería ser por lo menos de 5 puntos porcentuales con respecto al nivel actual. Según Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, la subida debería ser significativa para frenar la actual inercia inflacionaria, aunque esa medida tal vez no alcance para los desequilibrios macroeconómicos que muestra la economía en la actualidad.
Por su parte, el economista y diputado por La Libertad Avanza Javier Milei destaca que «lo que se debe considerar es que por ahora no está descartado el riesgo de una hiperinflación similar a al Rodrigazo del 75 o las hiperinflaciones de los años 80 y 90»
Lamentablemente, la evolución de la fuerte sequía que atraviesa el agro sigue trayendo dolores de cabeza y podría impactar en nuevos aumentos de los precios de productos alimenticios básicos con la carne vacuna, el pollo los huecos la leche y las frutas que ya se observaron en la primera semana de abril.
Por ese motivo la buena noticia la trajo el ministro de economía Sergio Massa desde Washington ya que es probable que el FMI vuelva a reducir la meta de reservas internacionales netas (RIN) y también flexibilizaría la meta de déficit fiscal primario para este año.
Precisamente por la sequía el FMI accedió a revisar a la baja la meta de reservas. Las revisiones llevadas a cabo en la última review fueron las más pronunciadas desde que comenzó el EFF vigente con el FMI que tiene sentido ante la drástica reducción de oferta de divisas por un shock climático -exógeno- que enfrenta el país.
En términos anuales el FMI alivió el objetivo de acumulación de reservas netas en u$s1.800 M respecto de la meta previamente vigente. Con relación a la meta trimestral de marzo el alivio fue de u$s4.300 M con 2.600 y 1.500 para las metas de junio y septiembre respectivamente.