CGT busca concordia interna para enfrentar riesgo de descomposición social

El Consejo Directivo de la CGT se reunió ayer, en su primera reunión del año, y presentó un documento de alerta frente al deterioro económico por el riesgo de una eventual "descomposición social".

Este paso hacia la concordia interna se logró gracias a la tregua iniciada la semana pasada entre Gerardo Martínez y Pablo Moyano, quienes buscan poner fin a las hostilidades entre el sector que lidera el camionero y los espacios mayoritarios que controlan la CGT: los «gordos» de los grandes gremios de servicios, los «independientes» y el grupo de Luis Barrionuevo.

En la reunión del Consejo Directivo se discutió el riesgo de la situación económica actual y se lanzó una advertencia a toda la dirigencia política, tanto del oficialismo como la oposición, sobre los riesgos derivados de un eventual empeoramiento de las condiciones económicas. El documento presentado por la CGT hablará del «riesgo de descomposición social» en caso de no hallarse un rumbo de estabilidad económico fruto de un acuerdo entre las fuerzas políticas para poner fin a la escalada de los precios.

La central obrera conversó días atrás con el ministro Sergio Massa de la necesidad de un eventual «reperfilamiento» de la deuda y de mayores márgenes de independencia económica, una alusión bastante directa a la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la política interna. Se espera que este eventual contexto de pacificación política conduzca a defender la producción nacional y a incrementar el nivel de empleo nacional.

El documento también menciona la necesidad de un compromiso de los formadores de precios. La CGT pide que los precios no sigan subiendo descontroladamente y que se alcance un acuerdo para poner fin a la escalada de los precios. En ese sentido, se espera que la dirigencia política tome medidas para frenar la inflación y garantizar un futuro estable para la economía.