Desde que llegó al poder en diciembre de 2019, su gobierno ha acumulado una inflación superior al 360% anual, más que la que tuvieron sus predecesores en sus respectivos mandatos.
En comparación, el periodo de Mauricio Macri (2015-2019) acumuló un 295%, mientras que el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner (2011-2015) llegó al 180%, el segundo mandato de Néstor Kirchner (2007-2011) acumuló el 130% y el primer mandato de Néstor Kirchner (2003-2007) registró el 66%.
Si se proyecta una inflación del 7,7% mensual como la de marzo pasado, de aquí hasta fin de año la inflación acumulada de este gobierno podría llegar a superar el 600%, lo que lo convertiría en el gobierno con mayor inflación acumulada en la democracia después del período de Raul Alfonsín (1983-1989), en el que hubo una hiperinflación y que duró seis años en lugar de cuatro.
La inflación del 7,7% mensual de marzo pasado fue la más alta de este gobierno, y la más alta en términos mensuales desde hace 20 años. Además, en términos anualizados, el 104,5% de marzo pasado es la más alta de los últimos 32 años, superando el 102,4% anual de octubre de 1991.
Entre los principales aspectos que muestra el índice de inflación de marzo, hay que destacar que Alimentos y bebidas no alcohólicas subió el 9,3%, por las alzas en Carnes y derivados y Leche, productos lácteos y huevos.
El economista y diputado por La Libertad Avanza, Javier Milei, destaca que «lo que se debe considerar es que por ahora no está descartado el riesgo de una hiperinflación similar al Rodrigazo del ´75 o las hiperinflaciones de julio del ´89 o de marzo del ´90 y el mayor problema es que los indicadores socioeconómicos como la pobreza y la indigencia son peores ahora que en aquellas épocas».