La información detallada por Washington revela que estas fuerzas especiales están actualmente desplegadas en Ucrania, junto a más de una docena de operadores de otros Estados miembros de la OTAN. Los documentos filtrados, algunos altamente confidenciales, también incluyen información detallada sobre la guerra en Ucrania.
El exjefe del Cuerpo de Marines Reales, Robert Magowan, confirmó en diciembre del año pasado que los comandos británicos ya se habían desplegado dos veces en Ucrania en 2022. En enero, el despliegue fue para evacuar la embajada británica en Kiev y, nuevamente en abril, «para brindar protección a personal crítico» que había servido en ese país «con un alto nivel de riesgo político y militar».
El contenido de la supuesta filtración clasificada ha alarmado al Pentágono y ha puesto en peligro a los espías. El Ministerio de Defensa de Estados Unidos alertó sobre la filtración, destacando que algunos de los documentos clasificados parecen haber sido manipulados y que la información «ha demostrado un grave nivel de inexactitud».
Otro documento, sin fecha, dice que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, habría lamentado ante su más alto general que el ejército ucraniano no tuviera misiles de largo alcance que permitieran atacar directamente a las fuerzas enemigas en territorio ruso, y sugirió a fines de febrero llevar a cabo un ataque así por medio de drones.
Esta información, que parece indicar que Washington vigila a su socio, podría explicar en parte la reticencia de Estados Unidos a proporcionar a Kiev las armas de mayor alcance que ha estado pidiendo, pero esta vacilación estadounidense es anterior al intercambio mencionado.
La filtración de documentos clasificados también proporciona un balance del conflicto en Ucrania hasta el 1 de marzo de 2023, después de más de un año de combates, y evalúa las pérdidas de Rusia entre 35.500 y 43.500 personas, frente a las 16.000 a 17.500 de Ucrania. Moscú también habría perdido más de 150 aviones y helicópteros, frente a los más de 90 de Kiev. Dos documentos fechados el 28 de febrero detallan el preocupante estado de las defensas aéreas ucranianas, que hasta ahora han jugado un papel crucial contra los ataques rusos, impidiendo que Moscú obtenga el control del espacio aéreo.
El Pentágono consideró que esta divulgación de documentos clasificados representaba un «riesgo muy grave» para la seguridad nacional estadounidense y el Departamento de Justicia abrió una investigación penal.
Sin embargo, la autenticidad de los materiales fotografiados, que circulan en varios sitios web, aún no ha sido confirmada públicamente por las autoridades, ni pudo verificarse de inmediato de forma independiente.
De ser auténticos, los documentos, que parecen evaluaciones secretas de Estados Unidos sobre la guerra así como cierto espionaje de ese país, ofrecen una perspectiva poco común de la visión de Washington sobre uno de los conflictos más mortíferos de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.