Según explicaron desde Migraciones, las personas quedaron retenidas debido al «procedimiento habitual» para evitar trata de personas, tráfico y secuestros. Durante la noche del martes pasado, un grupo de 109 personas de nacionalidad boliviana llegó a la frontera de Chile con Bolivia con la intención de salir del territorio nacional con rumbo al país altiplánico.
89 de esas personas pretendían ingresar de manera irregular.
Además, 19 correspondían a menores de edad. Migraciones explicó que la mayoría de las personas que cruzó de manera irregular al país, lo hacía para volver a Bolivia. El Tribunal de Familia deberá autorizar la salida de los menores de edad para evitar exponerlos a delitos de trata de personas, tráfico y secuestros.