La empresa Zijin Mining, encargada del proyecto, ya había desembolsado más de u$s500 millones en una primera etapa, con el objetivo de producir 20,000 toneladas de carbonato apto para baterías. Sin embargo, con los nuevos desembolsos, la proyección de producción ha aumentado a 60,000 toneladas anuales y las exportaciones solo de esta iniciativa escalarían a más de u$s2,000 millones anuales.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, junto con el embajador argentino en Beijing, Sabino Vaca Narvaja, lideraron una gira por la provincia china de Fujian para impulsar la inversión en el proyecto. Durante la visita, se confirmó el segundo desembolso de u$s700 millones para alcanzar la producción de 60,000 toneladas de carbonato de litio.
A pesar de la reciente caída en el precio del litio, las autoridades de la empresa china confían en el aumento de la demanda y prevén un crecimiento anual de entre el 25% y 35% durante la próxima década. También esperan un «déficit significativo» de la oferta en la segunda mitad de la década, lo que elevaría significativamente los precios.
El proyecto «Tres Quebradas» será un gran impulso para la economía de Argentina, ya que las exportaciones solo de esta iniciativa equivaldrían al 3% de las exportaciones totales nacionales, y si el precio del litio retoma su tendencia alcista, un solo proyecto de litio en una provincia podría explicar hasta el 5% de las exportaciones totales del país.
La inversión china en Argentina coincide con el análisis detallado de la Ley de Reducción de la Inflación en Estados Unidos, que otorga incentivos fiscales por diez años para estimular la inversión en industrias vinculadas a la transición energética. En la Cancillería, creen que esta herramienta podría acelerar los desembolsos.