Al menos 185 periodistas han abandonado Nicaragua desde 2018 por amenazas del régimen de Ortega

Un informe divulgado por la red regional Voces del Sur señala que al menos 185 periodistas nicaragüenses han abandonado su país desde abril de 2018 debido a las amenazas de cárcel y expulsión del país que el régimen de Daniel Ortega ha utilizado para intimidar a los periodistas. El informe, titulado "Libertad de prensa en Nicaragua sin respiro: Ortega no deja de atacar", señala que en el primer trimestre de 2023, siete periodistas más han sido obligados a abandonar Nicaragua debido a los constantes asedios e intimidaciones.

Según la red regional Voces del Sur, las amenazas de cárcel y expulsión del país son algunas de las principales formas de intimidación que sufren los periodistas que ejercen su práctica en Nicaragua. El informe también revela que entre enero y marzo de 2023, Voces del Sur ha documentado un total de 14 alertas de casos de violaciones a la libertad de prensa, que se han traducido en 38 casos.

En el informe se explica que en 2023, no se realizarán informes mensuales, sino que se elaborarán cuatro informes trimestrales debido al creciente aumento de la autocensura entre las víctimas, lo que ha provocado la disminución de las denuncias y el avance de la criminalización del periodismo independiente.

La red regional Voces del Sur junto con su organización socia en Nicaragua, la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), también ha condenado «las acciones violatorias a derechos humanos que ha aplicado el Gobierno de Nicaragua durante el primer trimestre del año, principalmente al arrebato de la nacionalidad, expulsión y destierro a 222 nicaragüenses, incluidos periodistas, ejecutivos y otros trabajadores de medios de comunicación».

La situación de los periodistas en Nicaragua es preocupante, y es importante denunciar las violaciones a la libertad de prensa que se están produciendo en este país. Algunos periodistas han decidido abandonar Nicaragua para salvaguardar su integridad física y la de sus familias, lo que es un indicador claro de la difícil situación que están viviendo. La libertad de prensa es un derecho fundamental, y es necesario protegerla para garantizar una sociedad democrática y libre.