Este evento es una recreación viviente de los pasajes bíblicos más importantes en el casco histórico de la localidad, convocando a vecinos y turistas por igual. Cerca de 250 actores, en su mayoría vecinos del pueblo, participan en la representación durante dos días, a partir del jueves santo.
Este año, alrededor de 10 mil personas presenciaron las dos jornadas de la representación, la cual se ha convertido en una de las actividades más importantes de la provincia. Desde hace 31 años, Chicoana ha llevado a cabo esta tradicional recreación de la Semana Santa, la cual es seguida por miles de personas que llegan a esta localidad tan arraigada en tradiciones.
Entre los actores se encuentra Daniel Mamaní, un chapista que ha representado a Jesucristo durante los últimos 27 años. Para él y su familia, esta actividad es muy significativa y lo involucra en cuerpo y alma. «Ser el personaje principal de esta pasión me ha marcado a fuego. Es muy fuerte su significado y lo que pasa por mi cabeza en estos días. No puedo trabajar en mi taller porque me empapo tanto de cada escena que pareciera que estuviera en esos tiempos viviendo lo que pasó Cristo con su pasión», cuenta Daniel.
La representación de la Semana Santa también cuenta con otros personajes destacados, como Herodes, interpretado por Mauricio Villagrán durante los últimos 9 años. Él es alto y fornido, y se toma tres horas para vestirse y arroparse tal cual se describe a Herodes en la Biblia. Su personaje es uno de los más esperados por el público.
También está Juan el Bautista, interpretado por Federico Tolaba durante casi 9 años, cuyo personaje es uno de los más fuertes de la representación. Otro personaje destacado es Pilato, representado por Facundo Gómez durante 7 años, quien siempre sale a caballo acompañado de una veintena de romanos muy bien caracterizados por vecinos de porte y aspecto similar a los guerreros de la época bíblica.
«Todos los participantes, vecinos en su mayoría y no actores profesionales, ponen mucha vocación y respeto en cada personaje que interpretan, convirtiendo esta representación en un evento emocionante y muy significativo para ellos y para los miles de personas que asisten cada año», cuenta Villagrán.
La organización es fantástica, y detrás de escena hay mucha gente involucrada. Los 250 atuendos de época fueron confeccionados por modistas de Chicoana y las familias de los personajes. Poncio Pilato, por ejemplo, debe practicar una y otra vez su ingreso a caballo a Jerusalén acompañado por los soldados romanos y los carros romanos tirados por caballos. Todo es minuciosamente diseñado para darle el color de aquel relato bíblico.