Esta cifra preocupa aún más si se considera que la expectativa para el año 2023 es que la inflación sea del 110%, casi 15 puntos por encima de lo registrado en 2022 y 50 puntos más que lo proyectado por el gobierno en su presupuesto.
Este panorama genera incertidumbre y temor entre los ciudadanos y empresarios, especialmente porque se prevé que los precios continuarán subiendo en el próximo futuro, llegando a aumentar más de un 6% por mes. En este sentido, los meses previos a las PASO estarán marcados por una inflación alta y preocupante para la economía.
El comportamiento del dólar será clave para determinar si el clima económico será «solo» malo o muy malo. Aunque los analistas coinciden en que el panorama es preocupante, aún queda por ver qué tan mal será. La inflación es solo uno de los factores que influyen en la economía, y la recesión es otra preocupación importante.
El REM (Relevamiento de Expectativas del Mercado) pronostica una recesión para 2023, con una caída del PIB de 2,7%. Esta cifra es muy preocupante, ya que significa que la economía argentina entrará en una nueva etapa de estancamiento económico, caracterizada por una inflación alta y una recesión.
La situación es aún más preocupante si se tiene en cuenta que las ilusiones de crecer por tercer año consecutivo ya quedaron atrás. La economía parece estar entrando en una «etapa superior de la estanflación», según señala un nuevo informe del Ieral.
La situación económica que se avecina será un gran desafío para el gobierno y para los ciudadanos, ya que se espera que el ingreso disponible de las familias se vea seriamente afectado. Si el «voto bolsillo» prevalece, el castigo al gobierno podría ser importante en las próximas elecciones.
En definitiva, el pronóstico económico para 2023 es preocupante, con una inflación en tres dígitos y una recesión en puerta. Los ciudadanos y empresarios deberán estar preparados para enfrentar los desafíos que se avecinan y buscar alternativas para proteger sus ahorros y sus negocios en un contexto económico difícil.