Maestra ocultó a bebés para salvarlos del asesino de la guardería

Ayer, una guardería en la ciudad de Blumenau, Brasil, fue el escenario de una tragedia que dejó a cuatro niños muertos y a otros tres heridos de consideración.

Un hombre, cuya identidad es desconocida, entró armado con un hacha pequeña y comenzó a atacar a los niños de forma aleatoria. Pero en medio del caos, una maestra demostró su valentía y coraje al cerrar con llave una habitación en la que se encontraban unos bebés, para protegerlos del atacante. Simone Aparecida, una de las profesoras de la guardería, relató a una televisión local que fue alertada por una colega y que encerró a un grupo de bebés a su cargo en el baño para evitar que fueran vistos por el asaltante, quien, según ella, se dirigió al patio de juegos, donde unos menores realizaban una ronda de conversación. Gracias a su rápida acción, los bebés lograron sobrevivir. La reacción de las docentes fue clave para ahuyentar al asaltante, quien al no encontrar a nadie más se dirigió hasta un cuartel de la Policía Militar para entregarse.

La alcaldía de Blumenau, un municipio tranquilo de cerca de 400,000 habitantes en el estado de Santa Catarina, conocido por ser un lugar donde se asentaron los inmigrantes alemanes, suspendió las clases de la red pública durante este miércoles y jueves, y recomendó lo propio a los centros privados. El gobernador de Santa Catarina, Jorginho Mello, decretó luto oficial de tres días en la región.

Las autoridades brasileñas han abierto una investigación para esclarecer los motivos del ataque. Las víctimas mortales son tres niños y una niña de hasta siete años de edad, según medios locales. El agresor, que se entregó a las autoridades tras el ataque, hirió al menos otros tres menores, según informó la Policía y el Cuerpo de Bomberos.

Este nuevo ataque contra una escuela ha provocado condenas unánimes de los sectores políticos del país. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó el ataque de «monstruosidad». La presidenta del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), la diputada Gleisi Hoffmann, instó al Gobierno de Lula a crear de forma “urgente” un plan para “contener el odio y la violencia en las escuelas”. Desde las filas de la oposición también hubo mensajes de condena y pesar por el episodio. El senador Flavio Bolsonaro, hijo del ex mandatario ultraderechista Jair Bolsonaro, expresó su tristeza por la tragedia. El también senador Ciro Nogueira, un próximo aliado de Bolsonaro, afirmó sentir “una mezcla de inmensa tristeza e indignación”.