Según Quinteros Rojas, la región ha experimentado una crisis migratoria en los últimos años, especialmente debido al flujo de personas venezolanas, que supera incluso el flujo de personas sirias hacia Europa. Además, la región ha sido históricamente un punto de entrada para la migración, en particular, de la población boliviana, con la que la relación es muy fuerte y de hermandad.
Sin embargo, Quinteros Rojas ha señalado que el contrabando de mercancías es una de las consecuencias negativas que afecta a la región. El contrabando es especialmente evidente en el caso de los autos «chutos», que cruzan la zona franca y pasan por pasos no habilitados hacia Bolivia y Paraguay. Según el delegado, Chile tiene una de las normativas más restrictivas en materia de importación de autos usados en Latinoamérica, pero, paradójicamente, es el tercer importador a nivel mundial de autos usados desde Japón, que es el principal productor de autos. La importación masiva de autos usados por el puerto de Iquique es una de las principales causas del contrabando de autos en la región.
El Delegado Presidencial ha destacado que es necesario un mayor control del contrabando y una adecuada intervención del Estado para atender las necesidades de los migrantes, que tensionan los servicios públicos, los vecindarios, las escuelas y los hospitales. La Delegación Presidencial de Tarapacá forma parte del interior del Gobierno y representa al Ministerio del Interior y, particularmente, al presidente de la República en la región. La región cuenta con una zona franca que recibe a comunidades de diferentes países de Asia, lo que muestra que el movimiento forzado de personas es cada vez mayor.