Berni sufrió heridas en el rostro y estuvo a punto de ser linchado por los manifestantes, mientras la policía tardaba en intervenir en la situación. El ministro retrocedió protegido por su par de Transporte, Jorge D’Onofrio, y un grupo reducido de personas que intentaba evitar que fuera agredido. Recién después de algunos minutos, aparecieron unos pocos efectivos de la Policía de la Ciudad que pudieron resguardar a Berni contra un paredón, a la espera de que se calmaran los ánimos.
La ausencia de la Policía Bonaerense, que Berni conduce, durante la agresión al ministro fue muy criticada. El ministro siempre ha sido muy cuestionado por su apuesta al show público y la falta de acción concreta contra la inseguridad. «No hay nadie que ponga la cara como yo y me banco lo que sea, no salgo corriendo como los demás», dijo Berni antes de ser retirado del lugar.