
Aunque los casos no llegaron a la producción, la detección de gripe aviar en Argentina en aves domésticas y silvestres preocupa al sector. De empeorar la situación, y teniendo en cuenta los antecedentes en otros países, podría peligrar el abastecimiento de pollos y huevos, y generar una nueva presión inflacionaria, además de comprometer las exportaciones. En algunos supermercados del país ya hay carteles que advierten sobre el faltante de huevos.
En un comunicado, la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) expresó su preocupación. “Es una muy mala noticia, por las consecuencias que puede traer aparejado en términos de mortandad de aves y bajas productivas”.
Por el momento, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) prohibió la venta de aves vivas en todo el territorio nacional y estableció medidas extraordinarias para la importación y traslado dentro del país.
Rodolfo Acerbi, vicepresidente de la entidad, aseguró a PERFIL que en este momento trabajan en articulación con “provincias, parques nacionales, salud pública, colegios veterinarios y con las entidades que nuclean las productoras de huevo y carne”.
Sobre la posibilidad de que la situación empeore, Acerbi afirmó que “si llega a haber algún caso en aves comerciales, tanto de postura como parrilleros, el estatus sanitario se pierde y las posibilidades de seguir exportando también”, y eso sí tendría “un impacto muy importante” para el país.
Según el último informe del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Estados Unidos, Brasil, China y los países de la Unión Europea lideran el mercado mundial de carne aviar, seguidos por Rusia, México y Tailandia; entre todos representan el 94% de la producción mundial. Argentina ocupa el octavo puesto en producción, con un 2,2% del total.