Jugar x Jugar: el Programa de Juego Responsable del Inprojuy

La idea es promover una relación saludable con el entretenimiento, para prevenir casos de uso indebido y para brindar asistencia y apoyo a aquellos que atraviesan dificultades

Cada 17 de febrero, Inprojuy (Instituto de Juegos de Azar de la provincia) conmemora el
Día Internacional del Juego Responsable con actividades de concientización. Es una fecha
para reforzar el mensaje de que apostar es invertir en entretenimiento y diversión, y de la
importancia de mantener la actividad dentro de los parámetros de lo lúdico.
Los juegos de azar son entretenimientos y, como tales, ofrecen a la sociedad experiencias
lúdicas, momentos de recreación y diversión, oportunidades para el despeje, para socializar,
compartir, relacionarse y, fundamentalmente, para la ilusión.
Teniendo en cuenta que existen casos en los que las personas se vinculan de manera
compulsiva o adictiva con los juegos de azar, excediendo su aspecto recreativo, muchas
loterías del país y el mundo ofrecen herramientas para promover una relación saludable con
el entretenimiento, para prevenir casos de uso indebido y para brindar asistencia y apoyo a
aquellos que atraviesan dificultades.
El Instituto de Juegos de Azar de la provincia, creó la División de Juego Responsable a
cargo de María Spengler, quién tiene activo el Programa Jugar x Jugar, donde
conjuntamente con profesionales de la salud mental trabajan concientizando, asesorando y
acompañando a personas que solicitan ayuda en su relación con el juego.
En el Ministerio de Salud, funciona una red de atención para personas con trastorno por
juego de apuestas. A través de ella, la persona que se acerca a Inprojuy y está interesada en
comenzar un tratamiento psicológico, es derivada a un Dispositivo Territorial Comunitario
de la Secretaria de Salud Mental Adicciones, cercano a su domicilio, teniendo así la
posibilidad de ser asistido en el ámbito público.
Es importante destacar el trabajo que se realizó a lo largo del año 2022. “Se atendieron a
más de 50 personas con intensión de autoexcluirse para asesoramiento es decir que ha
acompañado a los individuos que presentan conductas compulsivas a reconocer su
problema y solicitar ser excluidos de los centros de entretenimientos de la provincia durante
dos años.
Además, gracias a un convenio entre Inprojuy y el Ministerio de Salud, les ha facilitado el
tratamiento psicológico correspondiente en el centro de atención más cercano a su
domicilio, como así también asesoramiento y asistencia a la familia”, señaló Spengler.
Para comunicarse con Juego Responsable de Inprojuy y conocer más sobre el Programa
Jugar x Jugar: Podes venir por Avda. Italia 39 de 8 a 13hs. Llamar al 3884223812 o al
WhatsApp 3884136280. Te invitamos a visitar nuestra web: www.inprojuy.gob.ar

Qué es la Ludopatía
La ludopatía es una enfermedad que se caracteriza por un fracaso crónico y progresivo en
resistir los impulsos de jugar apostando dinero.
No todas las personas que juegan desarrollan una adicción al juego, del mismo modo que
no todas las personas que beben termina siendo alcohólicas.
Existen personas no adictas que hacen un uso problemático de los juegos de azar. El juego
se puede desarrollar en locales físicos y en sus versiones virtuales en Internet: casinos, salas
de apuestas deportivas, bingos, etc.
Las apuestas causan estragos en las personas y las familias desde hace siglos en casi todas
las civilizaciones.
En las últimas décadas la ludopatía es la adicción sin sustancia más atendida en los centros
de salud, sobre todo las relacionadas con máquinas tragamonedas y el bingo.
En los casos del juego patológico o ludopatía suele producirse un efecto dominó que afecta
a todas las áreas significativas de la persona: pareja y familia, escolar, laboral y social.
Se observó que la edad de inicio es cada vez más temprana sobre todo en el juego en
Internet.
Personas influyentes, como presentadores y futbolistas, prestan su imagen para asociar el
juego a una actividad sin riesgo y asociada a la diversión.
Las adicciones sin sustancia (compras, juego, trabajo, Internet, móvil…) son más aceptadas
por la sociedad y pasan más inadvertidas que las adicciones a sustancias.