Se acelera el histórico éxodo de cubanos que intentan llegar por mar a EE.UU.

Frente a la crítica situación en la isla, en las últimas semanas se detectaron miles de balseros cerca de las costas norteamericanas

“Yo les voy a decir quién va a defender la patria si la atacan: todo el mundo, ¡todo el mundo! El
Ejército de Cuba es el pueblo”. Miguel Díaz-Canel parafraseó este sábado al comandante Fidel
Castro en uno de sus alegatos para cerrar filas luego de su éxito diplomático en la cumbre de
Buenos Aires.
El presidente cubano compareció en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (Celac), mientras los otros dos dictadores de la región, Nicolás Maduro y Daniel Ortega,
se tuvieron que conformar con verla a la distancia desde sus palacios en Caracas y Managua.
De regreso a La Habana a bordo del avión que le cede a menudo su aliado bolivariano, Díaz-Canel
pasó por la capital venezolana para comentar a Maduro las principales novedades del encuentro en
una especie de minicumbre de urgencia.
En Buenos Aires se comprobó una vez más el romanticismo que todavía destila una revolución con
64 años en el poder absoluto, que sirve de contrapeso a la realidad que se vive en la isla: la mayor
diáspora de su historia y la irrefrenable represión, que ya suma 1057 presos políticos, según
confirmó a LA NACION la organización Prisoners Defenders (PD). En total, 1575 en la región, si
se suman los de Venezuela (273) y de Nicaragua (245).
La última tragedia de quienes huyen de la isla enlutó el hogar de la familia Mesa Vázquez, un doble
espejo de la coyuntura cubana. De sus tres hijas, Yarelis (25 años) permanece en prisión condenada
a siete años de cárcel por el 11-J, el día que los cubanos se rebelaron contra la dictadura más vieja
de América. Dos de sus hermanas, Yamily (35) y Yailyn (27), formaban parte de la balsa con 31
personas a bordo que salió de las costas cubanas con destino a Estados Unidos: una de ellas figura
en la lista de desaparecidos (una decena en búsqueda y ocho muertos) y la otra fue rescatada herida.
Tres jóvenes de la Generación Y, como la bautizó la activista y escritora Yoani Sánchez, sacudidas
por la misma tragedia. “A mi hija la soltaron porque yo me puse muy mal cuando me dijeron que
Yamily había fallecido. Ahora el instructor del caso la ha citado para el lunes (por mañana) en el
Técnico (prisión de Matanzas). Los hombres sobrevivientes del naufragio están presos. A un vecino
lo fueron a visitar, están todos quemados pero no los dejan pasar medicinas. Ni una pomada para las
quemaduras les dejaron pasar”, se lamentó el sábado a este diario la madre de las tres jóvenes,
Marta Vázquez Molina.
La embarcación rústica que naufragó no pudo resistir el fuerte oleaje que se encontraron tras partir
de la playa de Sierritas, en las costas de Cárdenas, no muy lejos de Varadero. “Todos ellos buscaban
mejor vida porque este país está muy malo, no hay comida ni de nada. Se fueron buscando ayudar a
sus familias, incluso mis hijas dejaron a sus tres hijos para poder mandarme dinero y que tengan una
mejor vida. Y para ayudar a su hermana presa”, señaló Marta Vázquez a la nacion.
En la cárcel donde está recluida, Yarelis no sabe toda la verdad. “Le hemos dicho que su hermana
quizá haya sobrevivido y esté en un cayo. Que va a aparecer junto a los demás”, reconoció su
madre, que tampoco ha perdido la esperanza.
La fuga de cubanos a Estados Unidos es masiva, en la última semana las autoridades
estadounidenses reportaron la llegada a sus costas de mil emigrantes, pese a las nuevas
disposiciones administrativas dirigidas a cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos.
“La cuestión con estas salidas es que las personas que las realizan siguen pensando que no serán
repatriados a Cuba. Hay promesas hechas que son falsas, lo mismo sigue sucediendo con los que
siguen saliendo y cruzando frontera por México”, precisó
La realidad es que llegar a Estados Unidos no garantiza la libertad para los cubanos, ya que la
mayoría son repatriados a la isla por haber viajado de forma ilegal. “Los cubanos y haitianos que se
hagan a la mar y desembarquen en territorio estadounidense no serán elegibles para el proceso de
parole (programa de emigración) y serán sometidos a procedimientos de deportación”, recordó
Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional.
Presos políticos
Desde que la represión del 11-J provocara la mayor crisis migratoria vivida por la revolución
cubana, más de 330.000 ciudadanos abandonaron el país. En las cárceles de la isla, la cifra de
presos políticos superó el millar. Y entre ellos figura Yarelis Mesa, quien hoy vive una doble

tragedia familiar. La joven salió hace dos años a gritar libertad, la detuvieron en la causa de un
asalto a una tienda que fue saqueada en medio de la rebelión popular.
A la cabeza del oscuro ránking continental de los derechos humanos se encuentra Cuba por segundo
año consecutivo. “Un año nefasto para los derechos humanos, con condenas muy largas para mil
procesados, con represión brutal contra el pueblo”, dijo a LA NACION Javier Larrondo, presidente
de PD.
Entre la interminable lista de los perseguidos se encuentran tres de los principales dirigentes de
oposición y disidencia: José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu); el artista
Luis Manuel Otero Alcántara, al frente del Movimiento San Isidro y el rapero Maykel Osorbo.