
El gobierno nacional descartó la posibilidad de reformar la Corte Suprema de Justicia por decreto.
Ante una pregunta realizada por la periodista Silvia Mercado en la habitual conferencia de prensa
semanal que encabeza Gabriela Cerruti, la portavoz contestó: “El único Presidente que se animó en
este país a nombrer dos jueces por decreto en la Corte fue Mauricio Macri y por suerte la reacción
popular hizo que diera marcha atrás”.
La frase alude a las designaciones de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz en el inicio del gobierno
de Cambiemos, en diciembre 2015.
En medio del enfrentamiento entre el oficialismo y la Corte Suprema, varios referentes kirchneristas
habían pedido una modificación del tribunal por decreto. Uno de ellos fue el senador Oscar Parrilli,
hombre de confianza de la vicepresidenta. En la misma línea se expresaron el gobernador chaqueño,
Jorge Capitanich, también alineado con la titular del Senado, que pidió ampliar el máximo tribunal
y reformar el Consejo de la Magistratura por DNU; y senador bonaerense del Frente de Todos,
Francisco “Paco” Durañona, que redactó un borrador de decreto presidencial.
Ayer, una movilización de organizaciones politicas, sociales y sindicales cercanas al kirchnerismo
volvió a manifestar el reclamo para que el Gobierno avance contra la Corte Suprema. En los
discursos, el titular de la CTA-Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, exhortó: “Estos cuatro
supremos de la injusticia deben irse, ya sea a través del juicio político, ya sea a través de una ley
que reforme la constitución de esa Corte o a través de un decreto de necesidad y urgencia, porque
está situación no se sostiene más”, planteó el dirigente sindical.
La interna del Frente de Todos
En la rueda de prensa, la portavoz presidencial confirmó también que Alberto Fernández “está
analizando la conformación de una mesa que trabaje sobre la estrategia electoral” del Frente de
Todos de cara a las elecciones de este año, pero aclaró que no dará precisiones porque se trata de
una cuestión partidaria.
“Estamos empezando a ver esos debates y alineamientos que forman parte de todo lo que tiene que
pasar en un proceso electoral, en el que todos vamos a trabajar para garantizar que no vuelva el
triunfo de la derecha en Argentina que nos hizo retroceder tanto”, consideró Cerruti sobre la
creación de un espacio de diálogo permanente entre los distintos actores del oficialismo, un reclamo
sostenido del kirchnerismo desde el año pasado.
Además, la funcionaria eludió contestar si durante en los últimos días hubo un encuentro Alberto
Fernández, Cristina Kirchner y el ministro de Economía, Sergio Massa. “El Presidente y la
vicepresidenta, y el ministro de Economía, son las tres cabezas de esta coalición y, por lo tanto,
conversan cada vez que lo consideran necesario. No vamos a difundir ni reproducir lo que
conversan para mantener la reserva”, acotó.
Críticas a la oposición porque no trata leyes clave
En otro momento de la ronda de preguntas, Gabriela Cerruti acusó a la coalición opositora Juntos
por el Cambio de estar “encaprichada en defender a los jueces de la Corte Suprema de Justicia”, en
el marco de la discusión por el juicio político a sus integrantes que se debate en la Cámara de
Diputados, y los responsabilizó de no aportar la mayoría legislativa para tratar la agenda legislativa
del Congreso.
Consultado si el Gobierno avanzará con decretos en temas clave, a raíz de la resistencia de la
oposición, la portavoz descartó esa posibilidad. “El Congreso está funcionando y esperamos que
logren ponerse de acuerdo para lograr las mayorías necesarias. No podemos creer que la oposición
deje temas sin tratar como la ‘Ley Lucio’ o la moratoria previsional porque están encaprichados en
defender a los jueces de la Corte”, reprochó la funcionaria de Alberto Fernández.
Cerruti recordó que el proyecto de ley que promueve la prevención contra el matrato infantil, y que
fue impulsado tras el asesinato a golpes de Lucio Dupuy en La Pampa, fue incluido por el
presidente Alberto Fernández en el temario de sesiones extraordinarias. Sin embargo, a raíz del
rechazo que genera en la oposición el juicio político a la Corte Suprema por parte del oficialismo, la
agenda legislativa está paralizada en su tratamiento.