Vladimir Putin buscaría una gran guerra contra la OTAN para restaurar la "Cortina de Hierro"

Expertos creen que Moscú se está preparando para una nueva ofensiva antes del primer aniversario de la invasión de Ucrania el 24 de febrero. Además, aseguran que los altos mandos militares rusos están "horrorizados" ante los planes del líder.

Vladimir Putin podría estar listo para entrar en una "gran guerra" contra la OTAN antes del primer
aniversario de su invasión el 24 de febrero para restaurar la "Cortina de Hierro" después de que su
país comenzara a planear un "nuevo ataque preventivo" en Ucrania.
El presidente ruso tiene como objetivo invadir definitivamente tanto a Ucrania como a Moldavia, y
luego subyugar a Europa del Este para restablecer una Cortina de Hierro al estilo de la Guerra Fría
en todo el continente, según el profesor Grigory Yudin.
Putin ve a "toda Europa del Este como su feudo", dijo Yudin, profesor de la Escuela de Ciencias
Económicas y Sociales de Moscú, en una entrevista publicada por CivilNet en YouTube.
"Debemos liberarnos de la ilusión de que se trata de una guerra entre Rusia y Ucrania desde el
punto de vista de los líderes [del Kremlin]", dijo Yudin. "El liderazgo ruso no cree que Ucrania
exista. Es imposible luchar contra lo que no existe. [Para ellos] la guerra en Ucrania es realmente
contra Occidente".
Según Yudin, Putin estaría planeando que la OTAN sea expulsada de países como Polonia y
Lituania, que alguna vez estuvieron formaron parte de la URSS, o en su esfera de influencia.
Invadir Moldavia también está en los planes rusos, dijo.
Al predecir la preparación de Putin para una 'gran guerra', dijo: "Todavía no pueden alcanzarla
debido a que no están técnicamente preparados. Pero Moldavia está allí [en los planes] sin ninguna
duda".
Yudin remarcó que si el liderazgo ruso continúa de acuerdo con su escenario, "inevitablemente
veremos la guerra en todos estos territorios [de Europa del Este], y posiblemente incluso más allá".
Es una guerra que, dice, "fue considerada inevitable durante mucho tiempo por el liderazgo político
y militar ruso".
En este sentido, esta semana se afirmó que los altos mandos de Rusia están "horrorizados" ante la
demanda de Putin de poner en marcha una nueva ofensiva militar múltiple en Ucrania, y que temen
que esto conduzca a una masacre.
"El Estado Mayor del Ejército está aterrorizado por las instrucciones de Putin"
La demanda de Putin de que su supremo militar, el general Valery Gerasimov, desate "un asalto en
varias direcciones a la vez" provocó profundas divisiones en su alto mando, según el analista
político Valery Solovey.
"El Estado Mayor del Ejército está aterrorizado por las instrucciones del comandante en jefe. No
estoy exagerando. Están horrorizados", dijo Solovey, ex profesor en el prestigioso Instituto de
Relaciones Internacionales de Moscú, una escuela de formación para diplomáticos y espías.
"Tienen miedo de perder las fuerzas armadas restantes en la masacre a la que están siendo
arrastrados por orden [de Putin]", dijo Solovey, quien agregó: "Esta ofensiva está planeada para
febrero".
Pero agregó que los altos mandos del estado mayor ruso "temen no llegar a tiempo, porque Ucrania
podría obtener nuevas armas, más peligrosas, más modernas, ofensivas [de Occidente].
"Es por eso que ahora es la última oportunidad de intentar atacar a Ucrania, pero no con el objetivo
de ganar", dijo el Dr. Solovey. "Esto es muy importante de entender. No existe [más] tal objetivo en
absoluto. El objetivo es totalmente diferente: terminarlo de una manera honorable".
La humillante situación de Rusia ante Ucrania podría ser el punto crítico final necesario para
desencadenar un ataque nuclear que mate a millones de personas, según la advertencia del
exdiplomático británico Tim Willasey-Wilsey, ex director del Ministerio de Asuntos Exteriores y de
la Commonwealth.
Willasey-Wilsey dijo que una nueva ofensiva de Putin podría convertirse en una carnicería mundial

si su ejército se derrumba o se amotina ante la implacable resistencia de Ucrania, desencadenando
un escenario apocalíptico.
"Puede que todavía haya algunos soldados rusos que crean en el mito de su presidente sobre que
Ucrania es un estado nazi, pero cada vez más deben preguntarse por qué están soportando un riesgo
considerable y condiciones terribles", escribió.