Con la sequía, no afloja la presión tributaria: de cada $100 que produce el campo, $67,2 quedan para el Estado

De acuerdo a FADA, la participación del Gobierno en la renta agropecuaria aumentó 5,9% en el último trimestre.

Trigo y soja, los cultivos con mayor aporte
Con la sequía, aumentó la participación del Estado en la renta agrícola, de acuerdo al índice que
elabora la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). Con respecto al
trimestre pasado, creció un 5,9% y este modo, de cada $100 generados en el campo, un 67,2%
quedan en manos del Gobierno.
“Uno esperaría que si la producción baja, sea por sequía o el motivo que sea, la presión de los
impuestos también baje. Sin embargo, por la estructura tributaria que pesa sobre la producción
agrícola, un evento adverso como la sequía, en lugar de reducir el peso de los impuestos, lo
aumenta”, señaló David Miazzo, economista Jefe de la entidad.
El directivo amplió este concepto y explicó que los derechos de exportación -el impuesto con mayor
participación- actúa sobre el precio bruto de los granos y no reconoce caídas en la rentabilidad. “A
medida que empeora la sequía, aumenta la participación de los impuestos sobre la renta”, remarcó.
Al segmentar esta cifra por provincias, la mayor presión impositiva se registra en Entre Ríos, con
69,2%; seguida por La Pampa (69,1%); Córdoba (68,3%); San Luis (68%); Buenos Aires (64,8%) y
Santa Fe, con 63,1%.
A nivel cultivos, la participación del Estado en los cultivos promedia un 67,2%. El trigo encabeza
este rubro, con 73,7%; seguido por soja (69,3%); girasol (65,7%) y maíz con 60,6%.
De acuerdo a FADA, en todas las provincias analizadas se paga impuesto inmobiliario rural e
impuesto a los sellos para la compraventa de granos. En Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San
Luis se pagan Ingresos Brutos, mientras que en Córdoba y Santa Fe la actividad está exenta.
A nivel de cada localidad, Buenos Aires y Santa Fe abonan tasas municipales, mientras que La
Pampa posee las guías cerealeras. Córdoba, San Luis y Entre Ríos no tienen imposiciones a nivel
local. San Luis y La Pampa tributan impuestos al estilo de aduanas internas.
En cuanto a los costos de insumos medido en dólares, señalaron que comenzaron a verse algunas
bajas, luego de los fuertes incrementos de los dos últimos años. En urea, calcularon que la baja
interanual fue de 26%, aunque aún un 70% por encima del precio promedio de 2019/20.
Por su parte, el fosfato diamónico tuvo un leve descenso interanual, aunque también cuesta un 70%
más que en el periodo analizado. El caso del glifosato -uno de los que más aumentó- exhibió una
caída interanual cercana al 30%, pero aún vale algo más del doble respecto a 2019-20, según
FADA.