
El Gobierno terminó de pulir el decreto para convocar a sesiones extraordinarias del Congreso para el 23 de enero. El eje central estará en el juicio político a la Corte Suprema, aunque esta avanzada, a su vez, pone en duda la viabilidad de la convocatoria en sí misma porque complica el tratamiento de los proyectos económicos que también forman parte del temario.
Como contó iProfesional, la decisión de llamar a extraordinarias se tomó a fines de 2022 y la motivación, compartida por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Sergio Massa, era la agenda de temas económicos que habían quedado pendientes en la Cámara de Diputados por la disputa entre los bloques del oficialismo y la oposición.
Allí figuraban proyectos como la moratoria previsional y el blanqueo de capitales vinculado al acuerdo de intercambio de información fiscal con Estados Unidos, entre otros. El juicio a la Corte se coló en el temario después, empujado principalmente por el kirchnerismo y un grupo de gobernadores tras el fallo a favor de la Ciudad por la coparticipación.
De esta manera, la hoja de ruta del Gobierno se vio alterada y el orden de prioridades parece haber cambiado. El llamado a extraordinarias será a partir del 23 de enero y hasta el 28 de febrero y los diputados del Frente de Todos prevén reunir a la Comisión de Juicio Político entre el 25 y el 26, indicaron fuentes parlamentarias a este medio.
En cambio, el resto de la agenda, donde estarían incluidos los proyectos que eran más urgentes para el Ejecutivo y en especial para el Ministerio de Economía, no tienen un cronograma tan definido en Diputados. A ello se suma que Juntos por el Cambio ya advirtió que no dará quórum para su tratamiento mientras avance el juicio a la Corte.
El Gobierno y las extraordinarias: la «agenda judicial» que calienta el clima
En el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias se destacó la incorporación de una amplia agenda de temas judiciales que nunca pudieron avanzar en la Cámara de Diputados debido a que el Frente de Todos no alcanza por sí solo el quórum de 129 presencias y necesita de acuerdos con otros sectores.