
El juez federal Julián Ercolini le dictó prisión preventiva por lavado de dinero al abogado mexicano Isaac Esparza Hidalgo, recien extraditado desde México, como testaferro del exsecretario de Néstor y Cristina Kirchner, el fallecido Daniel Muñoz, ya que fue puesto como titular de sociedades que se utilizaron para adquirir por 30 millones de dólares unas 40 hectáreas junto al mar en las paradisíacas islas caribeñas de Turcos & Caicos, donde pensaban hacer un complejo hotelero de lujo.
Esparza Hidalgo quedó preso por no poder pagar su fianza por el delito de lavado de dinero, según la decisión judicial.
El juez Ercolini, a lo largo de 80 carillas, explicó como la fortuna de Daniel Muñoz fue utilizada para realizar inversiones en la Argentina por centenares de millones de pesos y en el exterior por más de 70 millones de dólares.
Esta causa es un desprendimiento del caso de los “cuadernos de las coimas”, donde el juez menciona que “se logró acreditar la existencia de una organización criminal que desde las máximas autoridades del Poder Ejecutivo de la Nación y del exministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, en el período que va del 25 de mayo de 2003 al 9 de diciembre de 2015, diseñaron un mecanismo para recaudar dinero ilegal con el fin de enriquecerse ilícitamente y además destinarlo a la comisión de otros delitos”.
Muñoz, dijo el juez, fue “un engranaje clave en el circuito de acumulación y traslado del dinero [en el caso de los cuadernos de las coimas] de los titulares del Poder Ejecutivo, en particular en lo referido a la recaudación de los fondos ilegales (se logró individualizar más de sesenta entregas de dinero que fueron recibidas personalmente por Muñoz), su derivación a los jefes y organizadores (incluyendo el traslado semanal del dinero en valijas y por medio de aviones oficiales de la Agrupación Aérea Presidencial desde el sector militar del Aeroparque Metropolitano “Jorge Newbery” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta los aeropuertos de Río Gallegos y El Calafate, en la Provincia de Santa Cruz) o la aplicación de esos fondos a otras actividades delictivas”.Una parte de esos fondos fue recibida por Muñoz, que entre 2003 y 2009 ocupó los cargos de secretario adjunto, secretario privado del presidente y luego asesor presidencial con jerarquía de secretario durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Muñoz falleció el 25 de mayo de 2016.
rgentina y en el exterior. De acuerdo con la investigación, en la operatoria intervinieron la mujer de Muñoz, Carolina Pochetti, sus allegados Sergio Todisco, Elizabeth Ortiz Municoy y Carlos Cortez. También son mencionados en la operatoria Carlos Gellert (hijo de la exdiputada kirchnerista Blanca Blanco e hijastro del exgobernador de Santa Cruz Daniel Peralta), Perla Puente Resendez, Ricardo Barreiro, Daniel Blanco, Stella Marys Blanco, Gustavo Dorf, Luis Gugino, Leonardo Llaneza, Rubén Llaneza, el excontador de los Kirchner Víctor Manzanares, Franco Muñoz, María Jesús Plo, Miguel Ángel Plo, Mauro Profético, Alejandrina Pochetti, Pablo Raies, Roberto Sosa y Federico Zapucich, según escribió Ercolini.
El juez lo acusa de intervenir en la constitución de empresas y la compra de bienes. El capítulo que aborda en detalle el juez es el de las inversiones extranjeras que se dieron en dos etapas: primero crearon sociedades en los Estados Unidos y en las Islas Vírgenes con el fin de ocultar el origen ilícito del dinero y habrían comprado al menos dieciséis inmuebles, 14 en Miami y dos en Nueva York.
Entre los pisos en Miami hay una propiedad de 12 millones de dólares, otro departamento en un condominio por casi un millón de dólares; otro de 3,8 millones dólares y uno de 10,7 millones de dólares. Compraron edificios, departamentos, locales comerciales y hasta dos unidades del Plaza Hotel de Nueva York, en la 5ta Avenida: la unidad 1608, por la que se pagaron el 22 de septiembre de 2010 1.850.000 dólares; y la unidad 607, que costó 13.050.000 dólares. Todas las propiedades sumaban unos 70 millones de dólares.
La segunda etapa de la operatoria se inició en 2015 y 2016, cuando estalló el caso de Panamá Papers y se supo quienes estaban detrás de las empresas con cuentas offshore. La organización decidió mudar sus negocios al Caribe, para construir un complejo de lujo junto al mar en Turcos & Caicos, que iba a ser parte de la cadena Six Senses Resort. Solo por los terrenos se pagaron 30 millones de dólares, aunque el negocio era de 500 millones de dólares una vez concluido, dijo un involucrado en el caso.