
La cantidad de asignaciones por hijo del sistema del empleo formal se redujo en un 8,4% solo entre marzo y junio de este año, con lo cual se dejó de percibir esa prestación por 264.476 chicos. Según los últimos datos disponibles, publicados por la Secretaría de Seguridad Social, en el sexto mes del año hubo prestaciones correspondientes a 2.895.973 hijos de empleados bajo relación de dependencia, mientras que en el tercer mes los casos habían sido 3.160.449.
Si bien siempre puede haber variaciones, por la dinámica de ingresos y egresos en el universo de personas alcanzadas, lo cierto es que en estos tiempos la caída de beneficiarios está vinculada a la falta de actualización del ingreso tope que permite acceder al cobro, en un contexto de muy alta inflación y de consecuentes recomposiciones salariales.
Según la regla hoy vigente, para cobrar por hijos menores a cargo, el salario mensual individual no debe superar los $158.366 (en bruto, lo cual equivale a un salario neto de aportes de $131.444), en tanto que hay un tope $316.731 (en bruto), que aplica para el ingreso total del hogar (en el caso de que ambos padres trabajen, por ejemplo). Esos valores se actualizan con frecuencia anual, en el mes de marzo.
Por esta última razón, tanto este año como también en 2020 y 2021, en marzo y en los meses inmediatos siguientes es cuando más cantidad de asignaciones por hijo pagó el sistema, siempre según los datos oficiales. En el tercer mes de este año, desde la Anses se dijo que, con el aumento de los topes de ingresos para cobrar, se estaba sumando a casi un millón de chicos al sistema del salario familiar. Pero los números indican que un número similar de menores de 18 años había sido excluido de los pagos en los meses previos. Y eso no ocurrió necesariamente porque sus padres habían logrado mejores salarios en términos de poder de compra, sino que en buena medida respondería al hecho de que en un período de doce meses, en el que la inflación fue del 55,1%, se mantuvo congelada la cifra del ingreso máximo para poder percibir la asignación.
Por eso, con salarios de poder adquisitivo igual o inferior al de antes, un grupo de trabajadores fue perdiendo el derecho al cobro por hijo. Mientras que en marzo de 2021 las asignaciones por hijo habían sido 3.242.734 en el caso de los asalariados, en febrero de este año (el mes previo a la última actualización) fueron 2.246.412; es decir, la cifra se redujo en 996.322 casos (en más de 30%), en el tiempo transcurrido entre un mes en el que se actualizó el tope y el mes previo al reajuste siguiente. Y, como reacción a ello, en marzo de este año la prestación fue pagada por 914.037 chicos más que en febrero.